Pasar al contenido principal

Oaxaca un "paso del infierno" para migrantes

En lo que va de 2024, se ha perdido el rastro de al menos 500 migrantes.
Foto(s): Mario Jiménez Leyva
Citlalli López Velázquez

La travesía migrante por Oaxaca es una ruta marcada por la crueldad. Los migrantes enfrentan no solo cansancio y hambre, sino también engaños, secuestros, extorsiones y en algunos casos, la muerte. Luis Rey García Villagrán, defensor de derechos humanos en la frontera sur, estima que en 2024 se ha perdido la pista de al menos 500 migrantes, muchos de los cuales podrían haber sido víctimas de la delincuencia organizada.

“Este año hemos registrado entre 300 y 500 migrantes desaparecidos. Salieron de Tapachula y nunca llegaron a su destino. ¿Dónde están? No lo sabemos. Recibimos llamadas de sus familias preguntando por ellos, pero la realidad es que muchos suben a autobuses sin logotipos; y en el mejor de los casos son abandonados en Yucatán, Campeche o Michoacán. En el peor, desaparecen por completo”, señaló García Villagrán, quien ha acompañado caravanas migrantes durante 14 años.

El defensor también denunció un posible contubernio entre agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), la Guardia Nacional y grupos delictivos. Según explicó, en las garitas del INM suelen operar mototaxis, vehículos particulares y taxis que aparentan ayudar a los migrantes, pero terminan entregándolos a redes criminales para ser secuestrados.

Oaxaca se ha convertido en un "paso del infierno", según García Villagrán. Aquí, los migrantes son víctimas de asaltos violentos, extorsiones y, en el caso de las mujeres, de agresiones sexuales

“Si dos mil personas entran a Oaxaca, apenas mil 500 llegan a Juchitán; el resto queda atrapado en un ciclo de abuso, tortura física y psicológica, que merma su espíritu y su resistencia”, denunció.

La semana pasada, la Fiscalía de Oaxaca rescató a 174 migrantes, incluidos 41 menores de edad, lo que refleja solo una pequeña fracción del problema. Según García Villagrán, estos rescates no son suficientes para contrarrestar el grado de violencia y abandono que sufren las personas en tránsito por el estado.

El defensor también subrayó que las rutas de secuestro y extorsión no son un secreto para las autoridades. La complicidad es evidente. Esto ya es un método conocido y tolerado por las instancias de seguridad y migración, afirmó.

A pesar de las denuncias y la visibilización de estos hechos, el problema persiste y hace de Oaxaca una ruta de terror; donde las esperanzas de encontrar una vida mejor se desmoronan frente a la crueldad y el abandono.


Paso del infierno

  • De 2,000 personas que entran a Oaxaca; 1.500 llegan a Juchitán.
  • La FGEO rescató a 174 migrantes, incluidos 41 menores de edad.
  • Suben a autobuses sin logotipos; son abandonados en Yucatán, Campeche o Michoacán; o desaparecen por completo.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.