En su décima séptima Asamblea Plenaria, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) designó ayer como su nuevo presidente al obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro para el periodo 2024-2027.
El religioso de esa sede eclesial, que sustituye en ese cargo al arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, se desempeñaba como secretario de la CEM en el periodo 2021-2024.
El Consejo de Presidencia, el principal órgano ejecutivo de la CEM, también quedó integrado por el arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, como vicepresidente; por el obispo auxiliar de México, Mario Pérez, como secretario general y por el arzobispo de San Luis Potosí, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, como tesorero.
Así como por los obispos de las diócesis de Ciudad Valles y de Ciudad Obregón, Roberto Yenny García y Rutilo Felipe Pozos Lorenzini, como vocales.
Mientras, el obispo de la Diócesis de Puerto Escondido, Florencio Armando Colín Cruz fue electo como titular de la Provincia Eclesiástica de Antequera-Oaxaca en el Consejo Permanente.
Como suplente, fue designado el obispo de la Diócesis de Tuxtepec, José Alberto González.
El Consejo Permanente, es el órgano representativo de los obispos miembros de la CEM, que tiene como función asegurar la continuidad de sus tareas y el cumplimiento de los acuerdos.
De acuerdo con una comunicación, este nuevo período se enmarca en un momento significativo para la Iglesia en México, mientras continua su caminar sinodal y se prepara para las importantes conmemoraciones jubilares que se aproximan.
Los dos órganos de la CEM tienen como compromiso seguir trabajando por el fortalecimiento del diálogo y la escucha activa en todos los niveles de la Iglesia, la construcción de la paz a través de la reconciliación y la justicia, la atención a las periferias existenciales y geográficas, el acompañamiento pastoral a las familias y comunidades, la formación integral de los agentes de pastoral y la promoción de una cultura de encuentro y solidaridad.
