En el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas, la procuradora Estatal de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Oaxaca (Prodennao), Yarib Hernández García, informó sobre el rescate de nueve niños y adolescentes originarios de Chiapas, quienes eran obligados a trabajar y vivían en condiciones insalubres y de hacinamiento en la capital oaxaqueña.
En coordinación con la Fiscalía, se logró la detención de dos sujetos del sexo masculino, debido a que presuntamente les obligaban a vender dulces y cigarros en las calles del centro de la ciudad de Oaxaca de Juárez, en horarios excesivos desde las 16:00 horas hasta pasada la medianoche todos los días de la semana.
Oaxaca es uno de los estados de México con una alta incidencia de trabajo infantil. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI), Oaxaca se encuentra entre las entidades con mayores tasas de trabajo infantil en el país. Las causas principales incluyen la pobreza, la falta de acceso a la educación, y las prácticas culturales y económicas que normalizan la participación de los niños en actividades laborales.
En Oaxaca, muchos niños y niñas participan en actividades agrícolas, comercio informal, y servicios domésticos, a menudo en condiciones peligrosas y sin las protecciones adecuadas. Las autoridades estatales y federales han implementado programas para combatir el trabajo infantil, pero el problema persiste debido a factores estructurales y socioeconómicos complejos.
De acuerdo con el Atlas del trabajo infantil: Niñez y adolescencia trabajadora en México, de Save the Children, Chiapas, Oaxaca y Zacatecas tienen las mejores condiciones laborales, pero para generar trabajo infantil por las altas tasas de informalidad laboral y subocupación.
De acuerdo con cifras del Centro de Apoyo al Niño de la Calle de Oaxaca (Canica), muestran que el 50.7 por ciento de los niños, niñas y adolescentes que acude a sus servicios trabaja o ha trabajado, mientras que el 49.2 por ciento restante ha acompañado a su madre o padre a trabajar. La mayoría de niños que trabajan en Oaxaca provienen de familias de Chiapas o Guerrero.
El estudio “Los vínculos desfavorables con la calle y su vulnerabilidad: un diagnóstico para la Zona Metropolitana de Oaxaca”, realizado por Canica, señala que estas personas llegan a la ciudad como consecuencia de la pobreza y la exclusión social y se asientan en los cinturones de pobreza.
En la capital, Canica ubicó a tres zonas con mayor concentración de personas que viven en estas condiciones. Barrio La Soledad, San Martín Mexicápam, El Coquito y Arboleda, Monte Albán y Arboledas.
Una tarea difícil
De acuerdo con informes y estudios de organizaciones internacionales y nacionales que abordan el trabajo infantil en México, con base a los datos de la Encuesta Nacional de Trabajo infantil (ENTI), luchar contra la explotación infantil laboral en Oaxaca es una tarea compleja y multifacética debido a varios factores como la pobreza a cual es uno de los principales impulsores del trabajo infantil. Muchas familias dependen de los ingresos adicionales que generan sus hijos para sobrevivir, lo que hace difícil retirar a los niños del trabajo sin afectar su sustento.
La falta de acceso a la educación, en muchas áreas rurales de Oaxaca, la infraestructura educativa es deficiente. La falta de escuelas cercanas, la calidad educativa baja, y los costos asociados con la educación pueden disuadir a las familias de enviar a sus hijos a la escuela.
Además, en algunas comunidades, el trabajo infantil es visto como una norma cultural y una forma de socialización y aprendizaje de habilidades tradicionales. Cambiar estas percepciones culturales lleva tiempo y requiere esfuerzos de sensibilización y educación comunitaria.
Además, una gran parte de la economía de Oaxaca es informal, lo que dificulta la regulación y el control del trabajo infantil. Los niños a menudo trabajan en mercados, en agricultura, y en el comercio callejero, sectores que son menos regulados y más difíciles de supervisar.
También, las autoridades locales a menudo tienen recursos limitados para combatir el trabajo infantil. Esto incluye una falta de personal para la inspección y supervisión, así como recursos financieros para programas de apoyo y rehabilitación.
Así como la migración interna y externa también complica la lucha contra el trabajo infantil. Las familias migrantes a menudo llevan a sus hijos con ellos para trabajar en diferentes regiones, lo que dificulta el seguimiento y la implementación de políticas protectoras.
Para abordar eficazmente el problema del trabajo infantil en Oaxaca, es necesario un enfoque integral que incluya políticas de reducción de la pobreza, mejora de la calidad y el acceso a la educación, cambios culturales y sociales, y fortalecimiento de la regulación y supervisión laboral. También es esencial la colaboración entre el gobierno, las organizaciones no gubernamentales, las comunidades locales y el sector privado.
PARA SABER
-Oaxaca es uno de los estados de México con una alta incidencia de trabajo infantil.
-Las causas principales incluyen la pobreza, la falta de acceso a la educación, y las prácticas culturales y económicas que normalizan la participación de los niños en actividades laborales.
-Muchos niños y niñas participan en actividades agrícolas, comercio informal, y servicios domésticos, a menudo en condiciones peligrosas y sin las protecciones adecuadas.
-En 2022, 3.7 millones de niñas, niños y adolescentes de 5 a 17 años realizaban trabajo infantil.
