Tras un segundo deceso ocurrido en un centro de rehabilitación ubicado en San Mateo Macuilxóchitl de Artigas Carranza en el municipio de San Jerónimo Tlacochahuaya, Tlacolula de Matamoros, la Fiscalía General del Estado inició con las investigaciones sobre las irregularidades y posibles asesinatos en ese espacio.
La dependencia precisó que inició la carpeta de investigación correspondiente por el delito de Homicidio, a través de la Vicefiscalía de los Valles Centrales, luego del fallecimiento de una persona del sexo masculino quien estaba internado en un centro de rehabilitación para las adicciones denominado “Vikingos”.
Tras recibir el reporte de una persona fallecida, la dependencia desplegó un equipo multidisciplinario para iniciar con las primeras indagatorias de manera inmediata, por lo que peritos especialistas en diferentes materias procesaron el sitio, además que se efectuaron trabajos ministeriales, mientras que, el cuerpo fue trasladado al Instituto de Servicios Periciales donde se realizará la necropsia de ley para determinar las causas del deceso.
A través de las redes sociales, han denunciado que las personas que operan el lugar son encabezados por Efraín D., dueño del anexo Los Vikingos Jamás Vencidos, quienes se dedican a levantar a personas en estado de ebriedad y después extorsionan a familiares a quienes les cobran cantidades que van arriba de los cinco mil pesos.
La mañana del domingo falleció el señor, Pedro M., pero a los familiares les dijeron que fue por causas naturales, sin embargo presentaba lesiones y huellas de posibles actos de tortura.
Pedro M., dueño del lugar le dijo a los familiares que al estar ebrio se golpeó solo en la pared, pero la Fiscalía abrió una investigación sobre el caso.
Otro de los sucesos fue la muerte de Ernesto Alberto M. C., quien luego de acudir a un convivió en la población de Santa María el Tule, caminaba en estado de ebriedad rumbo a su domicilio ubicado en el Fraccionamiento el Retiro, sin embargo, de repente fue interceptado por las personas del centro de rehabilitación, quienes lo llevaron al lugar sin el consentimiento de sus familiares.
Según las investigaciones, en el lugar, la víctima fue colgado con el gancho de carnicero, amarrado de manos y golpeado salvajemente -como se demuestra con el certificado de defunción-, hasta causarle la muerte por negarse a proporcionar datos de su familia para que fuera extorsionada.
Por ello, la investigación continúa en contra del propietario y cómplices del anexo.
