Debido a las recientes lluvias registradas en la ciudad de Oaxaca con motivo del inicio de la temporada de huracanes en México, el nivel del río Atoyac ha aumentado considerablemente, lo que ha provocado que la basura acumulada en el playón en las riberas, baje hasta el cauce y sea arrastrado por la corriente; además, los lixiviados que produce la acumulación de desechos, puede representar un peligro para la ciudadanía.
Antecedentes
El 8 de octubre del 2022 se cerró definitivamente el basurero en la Villa de Zaachila; este relleno sanitario estuvo en operación durante aproximadamente 40 años, desde su apertura en la década de 1980.
A partir de esa fecha, las autoridades estatales, pero sobre todo el Ayuntamiento de la capital, ha estado lidiando con los contratiempos del cierre de este espacio, ya que de acuerdo con el integrante del Colectivo de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca (COAO), Gerardo Aldeco Pinelo, pese a las advertencias sobre la importancia de estar preparados para este acontecimiento, nadie hizo nada.
Fue entonces que las calles empezaron a inundarse de basura y la ciudadanía estaba acostumbrada a revolver sus desechos; poco a poco, el primer paso para la separación de la basura fue tomando forma; actualmente, los habitantes de la capital ya tienen la información necesaria para realizar la separación de manera correcta.
La estrategia que se implementó fue la de depositar los desechos en el playón de las riberas y el 25 de noviembre de 2022, el ayuntamiento comenzó a trasladar la basura a otros estados con góndolas.
De acuerdo con información publicada en NOTICIAS, los desechos han sido trasladados a estados como Puebla y Veracruz y hasta el 31 de mayo, el costo por este traslado ha sido de 326 millones 356 mil 523 pesos.
La renta de cada viaje de góndola doble full, en el que cada remolque tiene capacidad de 50 metros cúbicos, ha sido de 57 mil 652 pesos, mientras que la renta de cada viaje de caja de transferencia de Residuos Sólidos Urbanos, cuya capacidad de cada remolque es de 70 metros cúbicos, es de 38 mil 430.80 pesos.
"Estamos peor"
Para los ambientalistas de Oaxaca, las acciones en este tema dejan mucho que desear, ya que en vez de tener noticias positivas, el deterioro de los ríos Atoyac y Salado continúa a escalas impresionantes.
La temporada de lluvias ha evidenciado la mala decisión de las autoridades de depositar los desechos en el playón, ya que debido a los fuertes vientos y el aumento del agua en las riberas, los desechos están siendo arrastrados por la corriente.
Aldeco Pinelo expresó que en este espacio no se cuenta con la infraestructura necesaria para que se instale el relleno sanitario a cielo abierto en este lugar.
Sobre todo porque no se han hecho las acciones necesarias para evitar que los lixiviados se filtren al río Atoyac, sobre todo en esta temporada de lluvias donde los desechos han estado absorbiendo o depositando grandes cantidades de agua; esto, además, representa un peligro ante la generación del mosquito del dengue.
“Hemos demandado que se aplique un decálogo sobre cómo se debería sanear el río Atoyac; uno de los puntos es evitar los tiraderos a cielo abierto, debido a la contaminación del subsuelo y porque los desechos no están siendo manejados correctamente, lo que provoca que con los vientos fuertes, la basura se traslade a otros lugares”, dijo.
Comentó que el argumento de la autoridad es que esta situación del playón es momentánea, pero a casi dos años del cierre del basurero, no existe una planeación al respecto sobre la infraestructura que se necesita para el manejo correcto de los desechos.
El ambientalista aseguró que han buscado reunirse con el procurador de Protección al Ambiente del Estado de Oaxaca, José Ernesto Ruiz López, para hacerle saber las propuestas acerca de este tema, pero no han tenido una respuesta positiva.
Aldeco Pinelo expresó que mientras no haya una estrategia clara sobre esta problemática, los recursos destinados para el traslado de la basura será una pérdida de dinero, ya que con ese recurso, se pudo haber ejecutado un proyecto integral para contrarrestar la contaminación existente en las riberas del Atoyac.
En tanto, no se descarta que exista un escenario aún más terrorífico, cuando la basura ya no se pueda trasladar a otros estados y se empiece a acumular en las calles de la ciudad, por la suspensión del servicio de recolección.
“Si no hay un proyecto real que pueda resolver esta crisis, volveremos al punto de partida donde las calles se inundan de basura, protestas de ciudadanos, enfermedades y el colapso del sistema de recolección; por eso, el tema es urgente”, expresó.
PARA SABER
El 8 de octubre del 2022, se cerró definitivamente el basurero en la Villa de Zaachila.
40 años estuvo en operación el basurero.
Hasta el 31 de mayo, el costo por el traslado de basura ha sido de 326 millones 356 mil 523 pesos.
La temporada de lluvias ha evidenciado la mala decisión de las autoridades de depositar los desechos en el playón.
“Hemos demandado que se aplique un decálogo sobre cómo se debería sanear el río Atoyac; uno de los puntos es evitar los tiraderos a cielo abierto, debido a la contaminación del subsuelo y porque los desechos no están siendo manejados correctamente, lo que provoca que con los vientos fuertes, la basura se traslade a otros lugares”.
Gerardo Aldeco Pinelo, ambientalista
