En la conmemoración del Día Mundial de Medio Ambiente, el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS) hizo un llamado al nuevo gobierno federal a dar un viraje a la tendencia de debilitamiento de la Semarnat, la Conafor, la Conanp y la Profepa.
En un pronunciamiento, la asociación civil sostuvo que las regiones forestales de México enfrentan una problemática compleja, porque amenaza los medios de vida de las familias habitantes de estos territorios y por poner en grave riesgo la permanencia de los bosques y selvas.
Expuso que el cambio climático ha generado una sequía severa y prolongada, donde se ha acelerado el avance de plagas y enfermedades y una alta mortandad en el arbolado, así como una enorme incidencia de incendios.
De hecho, explicó que el 2024 se perfila como uno de los años con mayor número incendios y superficie siniestrada de las últimas décadas.
Además, observó que la afectación por plagas ha generado alerta en miles de comunidades con manejo de sus bosques y quienes no cuentan con el suficiente respaldo de las autoridades para atender estas contingencias.
Expresó que las más de 13 millones de personas quienes habitan en las regiones forestales de México, en su mayoría familias indígenas y campesinas, dependen en gran medida de los ecosistemas forestales para tener acceso a empleo, ingresos, materiales, alimentos, entre otros.
Observó que estas mismas familias son la primera línea de defensa de los bosques ante los embates de empresas, gobiernos y grupos criminales, quienes pretenden apropiarse de los recursos naturales, así como de atender emergencias de incendios y plagas.
Sin embargo, resaltó que las regiones forestales se encuentran en un estado de abandono institucional, porque facilita una mayor presencia y control de los grupos criminales en los territorios, así como el aceleramiento de los procesos de degradación y deforestación.
Aparte de esto, destacó que los recursos destinados para el fomento y fortalecimiento de las iniciativas productivas comunitarias de aprovechamiento de recursos forestales maderables y no maderables se han reducido significativamente.
Precisó que estos recortes presupuestales tan severos en los últimos 10 años han debilitado a las instituciones del sector al grado de impedirles cumplir sus mandatos por falta de personal y recursos económicos mínimos.
De esta manera, detalló que la nueva administración forestal necesita dar un viraje a esa tendencia de debilitamiento de la Semarnat, la Conafor, la Conanp y la Profepa, especialmente cumplir con la meta adquirida por México ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, para detener la deforestación en el año 2030.
Ante esto, subrayó que el gobierno federal entrante necesita poner en marcha una política decidida de fomento y fortalecimiento de las iniciativas comunitarias de manejo, conservación y aprovechamiento sustentable de los recursos forestales, así como enfocarse en la promoción del bienestar social y económico, a través del manejo de ecosistemas forestales, en la conservación de la biodiversidad y en los servicios ambientales vinculados.
El CCMSS también llamó a convertir en hechos concretos los postulados del Proyecto de Nación 2024-2030, porque diversas obras de infraestructura del propio gobierno federal se han impuesto en los territorios sin un proceso de consulta previo, vulnerando derechos e incumpliendo la normatividad ambiental.
