Decenas de personas, entre familiares, amigos, músicos y fanáticos de la banda se reunieron en San Andrés Huayapam, para despedir al director de la banda Tierra Mojada, Virgilio Ruiz García, quien fue asesinado, este domingo, durante un ataque al autobús del grupo, cuando venían de ofrecer un concierto en Salamanca, Guanajuato.
El cuerpo es veleado hoy y será mañana cuando se realice el entierro en el panteón municipal de Huayapam.
La casa del músico, en la calle Magnolia de la población conurbada a Oaxaca de Juárez, se inundó de flores y olor a copal. El ferétro del músico de años estuvo rodeado de arreglos florales y coronas enviadas por sus más allegados entre ellos la cantante Lila Downs.
La casa de Sofía Reina García, conocida como la reyna del téjate, se abrió de par en par para recibir las condolencias de decenas de personas que apreciaban al músico y que fueron testigos de sus inicios en 1989, cuando cuatro hermanos que se unieron con otros seis e integraron la “Banda infantil San Andrés”, dedicada a tocar música instrumental folclórica.
Dos clarinetes, tres saxofones, una trompeta, un tromba, una tuba, una tambora y una tarola, causaban sensación entre los espectadores y fueron creciendo; tras la muerte de su director músical, aseguran que seguirán en los escenarios, pues es lo que él hubiera querido.
Los temas de sus cuatro producciones discográficas, “Mi golondrina”, “Tu amante escondido, “En vivo desde Mazatlán” y “Carnavaleando con la Tierra Mojada”, seguirán sonando en homenaje al hombre que los reunió para deleite del público oaxaqueño y del país.
NO QUISO TOCAR UNA CANCIÓN
Según las primeras indagatorias, una de las líneas de investigación apunta a que la banda no quiso complacer con una pieza, a un grupo de hombres que tuvieron un altercado con el staff durante un concierto en la comunidad de Labor de Valtierra y al salir del concierto se registró el ataque.
Otra versión señala que se trató de un asalto.
El disparo que le quitó la vida a Virgilio Ruiz García, fue en la cabeza.
