Antonio Pacheco Zárate
El lugar donde ellos se conocen: el 502. La época: finales de los noventa. El 502: un secreto a voces.
Rolando: Ya no necesitaba el permiso de mis padres para salir cualquier noche. Supe del antro por Alex, un excompañero de prepa al que me encontraba con frecuencia en los pasillos de la UABJO. Los dos cursábamos el segundo semestre de Administración, pero en grupos diferentes. Y aunque los amigos se burlaban de mí cuando nos veían platicando, me valía madres. No sé cómo adivinó que teníamos un dolor de muelas parecido. La verdad es que yo no daba señales y cumplía bien mi cuota hetero: mirar traseros de chavas, ir al fut los domingos, hablar de mujeres y deportes o de películas de acción. Pero así, de la nada, él ya me platicaba de sus rollos y daba por hecho que eran también los míos.
Alex le cuenta que en la calle Porfirio Díaz, en la parte empinada y no muy lejos del centro, el número del domicilio es la marquesina: 502.
Alex: Debes esperar a que no pasen muchos carros, porque hay que tocar un timbre. Y como no pocos saben qué onda con el lugar, si te ven afuera esperando a entrar te gritan “putoooo”, y es bien incómodo. Pinche gente perra. ¿Pero, qué le vamos a hacer? Ni modo de quedarnos con ganas de ir nada más por no importunar a pendejos. Ah, debes ir con alguien a quien conozca el que abre la puerta o no te deja entrar. Y claro, esperar a que no te encuentres con algún conocido adentro del club. El club, El número, El numerito, El Café de Porfirio Díaz, como le quieras llamar a esa casa vieja que convirtieron en antro. Pero si alguien ahí te reconoce, puedes decir que te llevaron a la fuerza tus amigos o que no sabías qué onda.
La amiga en la Universidad: Diana fue la que me preguntó si tenías novia, no es que yo sea chismosa. Aquí entre nos, me pidió que no te dijera, pero le gustas. Tú dices si organizo una salidita a Príncipal. ¿Cómo de que no? Uy, mi chavo, ¿pues qué pasa contigo? ¿No te gustan las chicas?
En los altavoces del 502: Thalía: “Eres piel morena, noche bajo las estrellas…”. Una primera sala conecta, mediante la barra y un escalón, a otra que, a su vez y al fondo, tiene una reducida pista de baile y en los costados un par de estancias muy pequeñas, una de ellas separada por una pared con vanos de puertas y ventanas.
De Thalía a Selena: “Y cuando al fin estemos juntos los dos…”. Por el vestir y las edades de los que aquí bailan o conversan en las pequeñas mesas de madera, Rolando deduce que podrían coincidir el patrón y el empleado, o el catedrático y el alumno.
Un rótulo en una de las paredes negras con grabados fluorescentes: “¿Quieres coca? O quieres que te coca”. Espejos por doquier. Mezcla de aromas: lociones, licor y tabaco.
Rolando lo descubre en una mesa cerca de la barra, a través de los vanos, del hielo seco que surge de la bóveda sobre la pista de baile y los cambios de color en los haces de luz. En los altavoces Sash! & La Trec: “Tear down these walls. It`s just for one day. Stay…”.
Rolando: Tenía que haber estado mirándome, por fuerza. ¿O será que el destino tiene un cronómetro? Uno… dos… ¡Conózcanse ahora! Delgado, un poquito más alto que yo, ni moreno ni güero. Tenía los ojos como si estuviera a punto de llorar. No, ni llorón, ni melancólico, me dijo revisándoselos en el espejo de la pared, así los traigo siempre. Se ven mal o qué.
Y yo: No, pues no, se ven luminosos. De verdad, no se lo dije por decir, así los tenía: muy negros pero luminosos. Era chulo con ganas. Si te digo que me volvió bien pinche loco fue por bonito, no por buena gente. Pero esa noche él iba con Paco, un amigo al que Alex me había presentado unas semanas antes.
Semblanza
Antonio Pacheco Zárate nació en 1974. Es originario de Santa Catarina Juquila, Oaxaca. Escritor autodidacta, amplió su formación en foros literarios de internet y en el Colectivo Cuenteros. Sus cuentos se han publicado en periódicos locales, revistas, portales literarios y en diversas antologías. Es autor de la novela Centraleros (Matanga Editorial, 2021).
“Efecto acuarela” es una de las ocho historias que conforman el libro "Afuera está el abismo" (Almácigo Ediciones, 2024), de próxima aparición.
