Desde ayer los portales del zócalo capitalino están libres de las bardas humanas y las lonas amarradas a las rendijas que cuidaban mercancías. En las mesas de los restaurantes hay comensales que disfrutan de un sitio parcialmente libre del tianguis y de ambulantes que aprovecharon la edición de la Guelaguetza 2017 para vender sus productos.
Quienes se mantienen en el lugar son los del campamento del Frente Popular 14 de Junio, donde niños ya padecen enfermedades gastrointestinales y resfriados por las condiciones de vida.
La Alameda de León, la esquina de la calle Bustamante y Guerrero, además de otras calles aledañas en el centro histórico, fueron liberadas de aproximadamente 300 puestos que se retiraron en la madrugada del miércoles. Durante 13 días estuvieron establecidos en la zona.
Leticia Santiago, trabajadora de limpieza encargada de librar de desperdicios el zócalo, mencionó que durante las dos semanas de "tianguis" recopilaron más de ocho toneladas de basura, sólo en las jardineras y calles que abarca el parque y los alrededores de la catedral oaxaqueña.
Músicos y ambulantes con permiso, afectados
Los músicos ahora pueden trabajar con libertad. FOTO: Javier Jarquín
Los boleros, vendedores de raspados, elotes, hamburguesas o los juguetes para hacer burbujas que ya tenían permiso para laborar en los portales, denunciaron que durante estas dos semanas "el pastel" se repartió inadecuadamente y no vieron las ganancias que usualmente tienen en las fiestas de julio, situación que también compartieron los músicos que trabajan ahí.
Javier Cruz, un joven guitarriasta con casi una década ejecuntando sones y canciones entre las mesas de los portales, mencionó que el ruido de los puestos volvió imposible cantar y tocar la guitarra.
Por su parte los marimberos, Héctor González Chacón y Darinel González Saldaña, afirmaron que el desplazamiento del instrumento musical y el espacio que ocupa, fueron grandes problemas en el zócalo, pues todos los rincones estaban ocupados por los puestos instalados.
"Tenemos más de 17 años tocando la marimba y amenizando el ambiente en el zócalo, en este año no percibimos las ganancias que se han obtenido en otras ediciones de la Guelaguetza, además para los turistas extranjeros y del país no era de agrado la imagen de tianguis", comentó González Chacón.
24 días de campamento
En el zócalo continúan hospedandose desplazados de la Villa de Zaachila. FOTO: Javier Jarquín
Los pasillos y las jardineras cercanas al Palacio de Gobierno cumplen este jueves, 24 días de estar ocupadas por habitantes exiliados del municipio de la Villa de Zaachila, integrantes del frente que desde el 4 de julio, cuando la población de la agencia municipal Vicente Guerrero cerró el tiradero municipal.
Al igual que el campamento de los exiliados, los portales del Palacio también permanecen habitados por triquis desplazados del municipio de San Juan Copala, quienes aún mantienen -como de costrumbre- la vendimia de sus productos.
