Ante la ira que siente por el bloqueo de la ruta donde normalmente espera el autobús que la lleva a su domicilio, en el municipio de Santa Cruz Amilpas, la mujer no reserva insultos para los integrantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que impiden el tráfico vehicular en la calzada Niños Héroes de Chapultepec. “¡Malditos!, ¡Malnacidos! ¡Cómo es que se les ocurre bloquear las calles y uno no puede agarrar ni su carro!”.
Frente a la termina de autobuses ADO, la mujer de edad adulta lanza una larga serie de improperios contra los manifestantes. “¡Qué su madre cuando los parió no los persignó, no los educó cómo deben de vivir en la vida!”.
¡Ponganse a trabajar!
En respuesta, la mujer recibe risas y carcajadas de sus profesores que se mantienen sobre la cinta asfáltica, auténticas burlas, pero eso no contiene su molestia. “¡Son unos desgraciados!, el gobierno debería quitarlos de aquí, que se pongan a trabajar”.
Ataviada con una pantalón de color gris, blusa tejida de color azul marino y chaleco de tono café, tampoco importa mucho a la señora las miradas que le lanzan los transeúntes y vendedores de tacos y pan de aquella esquina, aunque al convertirse en el foto de atención matiza un poco sus comentarios. “Ahora ya ni sé por dónde voy a tomar mi carro”.
Con dos bolsas de mandado en su brazo derecho, -de donde sobresale un manojo de romero y, otro, de albahaca-, la fémina da tres paso para delante, después regresa sobre los mismos y finge intentar bajar de la banqueta, como no si de repente no supiera dónde se encuentra o qué ruta seguir.
Finalmente decide continuar su camino sobre la Calzada Niños Héroes de Chapultepec, donde alcanza a otra señora para seguir emitiendo sus juicios, aunque ahora en tono menos destemplado.
-¿Ahora ya no sé ni dónde voy a tomar mi carro? No sabe dónde estará pasando el Santa Cruz ahorita.
-¿El Santa Cruz Amilpas?
-Si.
-Pues más abajo, me imagino.
-Si ya me hablaron, que ya me están esperando, pero ¿cómo hago para irme?
-Pues solamente que se vaya derecho hasta adelante del estadio de béisbol, por ahí están saliendo.
-Ah, ah, pues voy a ir hasta allá.
Mientras camina al lado de su ocasional compañera, insisten en que el gobierno debería tomar medidas ante los bloqueos de calles. “A estos debería mandarles echar una bombas”, expresa con seriedad, con un rictus de indignación en el rostro.
