Su apuesta es por el acceso real al aborto en Oaxaca. Desde la autogestión y la autonomía brindan acompañamiento y misoprostol (medicamento que induce al aborto) a mujeres y mujeres trans a quienes la marginación, pobreza o el sistema -por estigma, burocratismo o desinterés- les fue negada la interrupción de un embarazo.
Son La Campamenta, una colectiva oaxaqueña integrada por cinco profesionistas en distintas ramas que en sólo un año de haberse conformado dieron acompañamiento a más de 200 mujeres, en algunos casos hasta siete por semana.
“Lo potente y lo chido de acompañar es saber que hay otras redes que pueden apoyarnos. No estamos solas. Lo más potente de acompañar desde la autogestión y la autonomía es poner sobre la mesa que el estado no está garantizando, pero que no es la única vía y que entre nosotras nos estamos organizando. Estamos yendo contra todos los discursos”, afirma “Lima”, integrante y fundadora, en el marco del 28-S Día de la acción global por un Aborto Legal, Seguro y Gratuito).
Fue el 25 de septiembre de 2019 cuando el Congreso de Oaxaca aprobó reformas que despenalizaron el aborto hasta antes de la semana 12 de gestación. A tres años de aquello, el acceso real sigue siendo un pendiente. Quienes se acercan a solicitar el servicio se encuentran con la negativa, el estigma, la saturación y personal médico objetor de conciencia.
Así, desde el 24 de octubre de 2019 con el inicio del programa Aborto Seguro hasta agosto de 2022, la Secretaría de Salud de Oaxaca (SSO) han practicado 379 intervenciones, de las cuales 95 fueron brindados por el Hospital Civil Doctor Aurelio Valdivieso; 258 en la Clínica de la Mujer y 26 en el hospital de Pinotepa Nacional.
Mientras tanto, de abril de 2007 a agosto de 2022 un total de 401 mujeres han viajado a la Ciudad de México a practicarse un aborto.
Las cifras, apunta Lima, muestran, por un lado, que el acceso al aborto sigue siendo un privilegio para quienes pueden pagar y no un derecho para todas, además de que las instituciones de salud pública no están garantizando el acceso a la ILE, pero sobre todo que son las organizaciones sociales, colectivas y activistas quienes hacen frente a la demanda de las mujeres.
Antes de la despenalización en Oaxaca, Lima ya hacía acompañamiento, con el tiempo coincidió con más mujeres y personas no binarias que apostaron por crear La Campamenta. Desde ahí y a través de la Mercadita que se instala eventualmente en el Parque El Llano, ofrecen información y preservativos, además de realizar venta de distintos artículos para reunir dinero y comprar Misoprostol.
“Si bien con la despenalización el sector salud está brindando en algunas clínicas públicas la interrupción, sabemos que es un porcentaje mínimo al que atienden. También sabemos que hay violencia en esas instituciones de salud, por eso que reivindicamos poder decidir dónde, cómo y cuándo abortar”.
En México sólo cuatro Estados permite la interrupción legal del embarazo hasta antes de la semana 12 de gestación. En 2007 la Ciudad de México fue la primera en legislar este derecho. En 2019 le siguió Oaxaca y más recientemente se sumaron Veracruz e Hidalgo con la interrupción legal del embarazo en 2021.
