La organización ambientalista Greenpeace reprobó el amparo otorgado por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a dos empresas vinculadas a FEMSA Coca-Cola, para invalidar la prohibición del uso de plásticos en Oaxaca, porque permitirá que sigan vendiendo productos en envases altamente contaminantes y sin ningún tipo de consideración por el bienestar general, la salud de las personas y la protección ambiental.
En un comunicado, difundido con la Asociación Ecológica Santo Tomás, Fronteras Comunes, Alianza México Sin Plástico, El Poder del Consumidor, Acción Ecológica y la Alianza Mexicana de Derecho Ambiental, sostuvo que según los dos proyectos de sentencia presentados por los ministros Yasmín Esquivel Mossa y Javier Laynez Potisek, aprobados por unanimidad en menos de 10 minutos, las autoridades de Oaxaca invaden la esfera de competencia de la Federación al prohibir la venta, distribución y uso de envases, embalajes y otros productos plásticos de un solo uso elaborados con tereftalato de polietileno (PET) y poliestireno expandido (unicel).
Además, expuso que conforme a los dos proyectos de sentencia, las prohibiciones dentro de las leyes locales son inconstitucionales, pues según no se ajustan a lo dispuesto por la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y a la política nacional en materia de gestión integral de residuos de manejo especial.
Sin embargo, subrayó que la determinación de la Segunda Sala de la SCJN está por encima de los intereses de las empresas promoventes y de FEMSA Coca-Cola, para seguir vendiendo productos en envases altamente contaminantes, sin ningún tipo de consideración por el bienestar general, la salud de las personas y la protección ambiental.
Destacó que los dos proyectos de sentencia fueron elaborados con un análisis limitado a las competencias de las entidades federativas y no hicieron el estudio de ponderación y proporcionalidad en cuanto a la protección máxima del Sistema Interamericano, al estar implicados derechos humanos.
Aparte de esto, resaltó que la SCJN sienta un precedente al otorgar el amparo y así las empresas tienen un incentivo para enfrentarse a las legislaciones locales quienes buscan reducir la producción de residuos de PET, unicel y otros plásticos de un solo uso.
“Esto, significa un retroceso en batallas ganadas a lo largo de los años por organizaciones ambientalistas, ciudadanos y gobiernos locales”, asentó.
“Esto, significa un retroceso en batallas ganadas a lo largo de los años por organizaciones ambientalistas, ciudadanos y gobiernos locales”. Greenpeace
