Texto y fotos: Ana Lilia Pacheco
Ya son cuatro años que Juan se estableció en la avenida Heberto Castillo, donde ha vendido tacos de carnitas y aunque la pandemia por la COVID-19 no lo detuvo, la reciente rehabilitación de la carretera está afectando su negocio.
El comerciante Juan García afirma que desde hace tres semanas comenzaron las obras en esa avenida para repavimentar las orillas del Río Atoyac y desde entonces sus ventas cayeron un 80 por ciento, pues ya no pasan carros y hay mucho polvo.
“Desde la primera semana las ventas cayeron mucho. Nos ha afectado la obra y dicen que todavía faltan cuatro meses para que termine y ya muchos comercios mejor han cerrado”, comenta.
Sobre esta avenida que pertenece al municipio de San Jacinto Amilpas se observan casetas y comercios cerrados, ya que tampoco se le permite el paso a ningún vehículo.
Todo al mismo tiempo
Por su parte, doña Guadalupe García, quien vive en las colonias cercanas a la Ribera del Atoyac, cuestiona el porqué tuvieron que hacer la obra al mismo tiempo de ambos lados del Río Atoyac, ya que esto ha perjudicado aún más.
“Al ser de ambos lados, no tenemos otra alternativa que pasar por la calle llena de arena y ahora que llovió se hizo peor, porque se crearon baches y en las noches casi no se ve y se forma más tráfico”, argumenta.
Además de esto, la habitante, quien maneja un automóvil, señala que para entrar a su colonia debe abandonar la avenida, pero al dejar un desnivel, provoca daño a las llantas, pues son aproximadamente 15 centímetros los que tienen que subir.
“Hace una semana que no había señalamientos, una camioneta venía derecho y se metió en sentido contrario y al tratar de echarse de reversa, ya mero se iba al río y después se iba a voltear porque todo el lugar estaba lleno de arena; faltan muchos señalamientos”, expone.
Un peligro en dos ruedas
Jesús Méndez, quien maneja una motocicleta, comparte que después de la lluvia del lunes pasado ha tenido que cambiar de ruta y pierde más tiempo debido a que no quiere pasar por el lugar en donde se está arreglando.
“Al día siguiente que llovió, la carretera estaba llena de baches y charcos de agua y eso es un peligro para los que andamos en moto o bici, por eso hemos tenido que subirnos a las banquetas o mejor cambiar de ruta”, comenta.
Lo mismo afirma don Gabriel Cortés, quien utiliza la bicicleta como medio de transporte y vive en la colonia Educación del municipio de Oaxaca de Juárez, pues ha tenido que cambiar su ruta y arriesgarse más.
“Antes podíamos pasar las Riberas y no había tanto problema, pero ahora ni en la banqueta podemos cruzar, además de que en el puente del Tecnológico es un caos vial; a pesar de que hay policías viales, provocan un gran embotellamiento”, expone.
Obra innecesaria
Los vecinos aledaños a la Riberas del Atoyac afirman que algunas zonas que se están trabajando no debieron quitar el asfalto, pues estaba en buenas condiciones.
“La carretera que va para la Central no tenía por qué componerse porque estaba bien construida, el pavimento estaba bien, sin baches, pero del lado donde está la colonia El Arenal sí necesitaba atención como la que le están dando; yo opino que es innecesario todo lo que están haciendo”, menciona don Jesús.
Asimismo, denuncia que debido a que se está prohibiendo el paso en el desnivel del puente del Tecnológico, ha provocado que gente ajena o quizá los mismos trabajadores estén tirando escombros cerca del Río Atoyac, lo cual no está permitido.
“Hay costales y montañas de escombro por el puente del Tecnológico y si el río ya lo utilizan de basurero, eso ha aumentado aún más desde que comenzó esta construcción”, denuncia.
4
meses tardará la obra en terminar
80 %
disminuyeron las ventas de Juan debido a las obras
3
semanas lleva la obra de rehabilitación de las Riberas del Atoyac
Para saber
Motociclistas y ciclistas, los más vulnerables por las obras.
