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Bajos salarios también genera obesidad

Foto(s): Cortesía
Redacción

La percepción de bajos salarios que dificultan llevar una dieta balanceada impacta en la salud de los trabajadores oaxaqueños, pues a consecuencia de estos malos hábitos alimenticios relacionados con comidas poco nutritivas, el índice de obesidad es alarmante, tan sólo de enero a julio del 2016, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) registraron 151 mil 999 detecciones de sobrepeso y obesidad en adultos de 20 años y más.


Durante el año 2012, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) reportó en Oaxaca una prevalencia de sobrepeso en adultos de 20 y más años en el 37 por ciento de la población en ese rango de edades.


Ese reporte también indica que el porcentaje de la población total con sobrepeso en ese año fue del 28.28 por ciento y de obesidad de 17.80 por ciento.


Las cifras indican que el panorama se complica, pues en el año 2015, los SSO informaron que el 70 por ciento de la población adulta padecía de sobrepeso.
En el comunicado, los Servicios de Salud indicaron que el 30 por ciento de las muertes en oaxaqueños menores de 65 años estuvieron relacionados con el exceso de masa corporal, diagnóstico que conducen a una mala calidad de vida y muerte prematura, además que más de una de cada cinco adolescentes tiene sobrepeso y uno de cada 10 presenta obesidad.


Salarios y calidad en trabajo consumen a trabajadores


En Oaxaca trabajadores como Juan Pablo y Miguel Ángel, que padecen de sobrepesos, el cual adquirieron a partir de su vida en torno a sus trabajos.


Ambos son choferes de un transporte urbano y cumplen con jornadas laborales de 12 a 15 horas diarias; la dinámica laboral les impide cumplir con horarios y tiempos fijos para comer.


En menos de dos años, Juan Pablo subió seis kilos y con eso entró a las estadísticas de los oaxaqueños con sobrepeso. Mientras que Miguel Ángel, de 27 años de edad tiene obesidad.


Estos males, se le suman dolores musculares, de espalda, piernas, de cabeza y estrés.El actual estado de salud y los hábitos alimenticios de estos trabajadores menores de 30 años, los hacen más propensos a padecer diabetes, otro gran problema que representó un gasto de 42 mil millones de pesos para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) durante el 2015.


Trabajar pese a la salud


Miguel, el joven jefe de familia tiene ocho años como chofer, tiempo en el que su peso aumentó. Él, como otros de sus compañeros, comienza su jornada desde las 6:00 horas y finaliza a las 22:00 horas.



  1. Para comer el chofer dispone de 15 minutos, si la ruta se lo permite; de lo contrario, una torta o un taco de guisado es el alimento ideal para comer a bordo de la unidad.


Miguel Ángel cuenta que no asiste al IMSS para recibir atención médica porque eso representa perder varias horas al día, lo que le impediría obtener entre 200 a 600 pesos que en ocasiones gana por su jornada laboral.


El caso de Juan Pablo es similar. El joven padre de familia ha subido seis kilos en dos años.


Ambos, como otros de sus compañeros o trabajadores en Oaxaca, no cuentan con tiempo para alguna actividad que les permita ejercitarse.
Ellos coincidieron en que prefieren automedicarse o asistir a un médico particular para atenderse con mayor prontitud y no perder el día laboral en la espera de una cita en el IMSS.

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