Nadia Altamirano Díaz
El estado de Oaxaca tiene pendiente de notificar 3 mil 564 decesos de COVID-19 que están asentados en la Dirección General del Registro Civil, pero que aún no ingresan al Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades Respiratorias (SISVER) que administra la Secretaría de Salud.
En el informe "Exceso de mortalidad por todas las causas" que elabora la Secretaría de Salud federal, se asienta que durante la emergencia por COVID-19 en Oaxaca han ocurrido 9 mil 114 defunciones asociadas a COVID-19, respaldadas en actas de defunción.
Al corte del 29 de noviembre, la Secretaría de Salud Federal identifica una diferencia de 3 mil 564 decesos entre los 5 mil 550 reportados en SISVER y los 9 mil 114 documentados con actas de defunción expedidas por la Dirección General del Registro Civil.
Por las estimaciones hechas con cifras de decesos en los cinco años previos a la pandemia, en Oaxaca debieron ocurrir 48 mil 59 del 1 de enero de 2020 al 29 de noviembre de 2021, pero en realidad ocurrieron 58 mil 323, lo que representa un exceso de mortalidad del 21.4 por ciento.
De esas 10 mil 264 defunciones que representan un exceso de mortalidad en Oaxaca, el 88.8 por ciento está asociado a COVID-19, de las cuales 3 mil 237 corresponden a mujeres y 5 mil 877 a hombres.
Fallecimientos en el país
En todo el país se han reportado dos millones 10 mil 916 decesos, de los cuales el 47.2 por ciento está catalogado como exceso de mortalidad, ya que se preveía que en estos dos años ocurrieran un millón 366 mil 367 muertes a causa de diversos padecimientos.
A su vez, de las 644 mil 599 defunciones que sobrepasaron las cifras estimadas en el país, el 69.6 por ciento están asociadas a COVID-19, lo que equivale a 448 mil 663 personas fallecidas; sin embargo, en SISVER sólo se han consignado 292 mil 740.
Cabe recordar que el 18 de marzo de 2020 el Gobierno de México informó de su primer deceso por COVID-19 y en Oaxaca éste ocurrió el 30 de marzo de ese año, pero en el primer año de pandemia las cifras oficiales fueron fuertemente cuestionadas por el subregistro, lo que llevó a la Secretaría de Salud federal a emitir periódicamente un informe sobre el exceso de mortalidad.
