Citlalli López Velázquez
Partidos políticos y órganos electorales convocados por la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) firmaron el Decálogo por un Proceso Electoral Pacífico 2021-2022, en el que, entre otras cosas se comprometieron a impedir la intromisión de intereses de grupos de poder fáctico, además de garantizar la participación de hombres y mujeres en condiciones de igualdad.
Durante el evento los presentantes partidistas Sezul Bolaños (Morena), Eviel Pérez Magaña (PRI), Tomás Basaldú (PRD), Alberto Sosa Hernández (MC), Benjamín Robles Montoya (PT), Angélica Juárez Pérez (Panal) y Uriel Díaz Caballero (PUP), coincidieron en señalar que lo anterior se hace necesario frente a un pasado proceso electoral en donde la violencia cobró la vida de contendientes.
Del inicio del proceso preelectoral en septiembre de 2020 y hasta el 26 de mayo de 2021, al menos 88 actores políticos fueron asesinados, 34 eran personas precandidatas y candidatas, señaló el titular de la DDHPO, Bernardo Rodríguez Alamilla, en el acto protocolario acompañado del delegado del Instituto Nacional Electoral (INE), Humberto Arias Alba; la magistrada presidenta del Tribunal Estatal Electoral de Oaxaca (TEEO), Elizabeth Bautista Velasco; y el Secretario Ejecutivo del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), Luis Miguel Santibáñez Suárez.
Los compromisos
En el decálogo las instituciones políticas y electorales involucradas se comprometen a 1) coadyuvar en la construcción de un proceso electoral pacífico que tenga como pilares fundamentales los principios de igualdad, no discriminación y diálogo; 2) respetar la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres; 3) garantizar el derecho a la información de la sociedad por medio de campañas libres de denostaciones, discriminación y ataques a la dignidad de las personas participantes.
Además, 4) asumir el compromiso de plantear campañas propositivas que favorezcan el orden público, el interés social y los derechos de la ciudadanía, así como de la sociedad en su conjunto. 5) Ejercer el recurso público de las campañas de manera transparente y con responsabilidad.
Asimismo, 6) voluntad de ajustar su conducta a los estándares democráticos y de protección de derechos humanos que nos marca la ley. 7) construir acuerdos incluyentes basados en el entendimiento mutuo que permitan llevar a cabo un proceso electoral pacífico en el que se privilegien los derechos de la ciudadanía.
8) Refrendar que el proceso electoral 2021-2022, forme parte de un ejercicio democrático que tiene como fin que la ciudadanía ejerza su derecho a elegir al titular del Poder Ejecutivo. 9) Responsabilidad de impedir la intromisión de intereses de grupos de poder fácticos en los institutos políticos que puedan poner en riesgo el libre ejercicio de la ciudadanía.
Además, 10) asumir que el decálogo es un compromiso de todos los organismos políticos involucrados para lograr la construcción de un gobierno republicano que respete los derechos fundamentales de las personas.
Construcción de acuerdos
“De nada sirve el conflicto. En Oaxaca sirve la construcción de acuerdos, dejar atrás visiones que sólo buscan confrontar comunidades, a la ciudadanía y a las instituciones; la política se construye dialogando y ese es el espacio perfecto para darle certeza a los procesos electorales que se avecinan, para pacificar y construir acuerdos, para avanzar y dejar atrás descalificaciones que sólo terminan dañando”, señaló Santibáñez Suárez.
De su lado, Humberto Arias Alba hizo un llamado a que ninguna fuerza política, ningún grupo relevante, ninguna voz que pese en la opinión pública, tenga otra vía para llegar al poder que no sean elecciones democráticas.
“En esta contienda por la gubernatura, estamos atentas y atentos al desarrollo de un proceso electoral que promueva y fortalezca la participación de las mujeres en las candidaturas en igualdad de oportunidades y libres de violencia política en razón de género”, apuntó la magistrada presidenta.
Responsables con los resultados
En su oportunidad, Sezul Bolaños, dirigente de Morena, convocó a los partidos políticos a ser responsable ante la victoria o la derrota y se comprometió a vigilar el actuar de sus militantes y simpatizantes. A la par, pidió llevar el decálogo a la práctica y evitar descalificaciones y guerra sucia. "Es tarea de todos sacar un proceso limpio y transparente".
Tomas Basaldú Gutiérrez señaló que no debe de normalizarse la violencia en los procesos electorales pues nada justifica la pérdida de vidas.
Eviel Pérez Magaña dijo que un proceso limpio pasa por elegir perfiles que no acepten recursos de procedencia ilícita.
Benjamín Robles Montoya señaló que, al tener una gran relevancia política y social, aunada a las situaciones geográficas las elecciones de Oaxaca sean complejas y eso suele ser aprovechado por actores políticos que ensucian la democracia.
Alberto Sosa Hernández convocó a que el decálogo no quede en letra muerta y ello implica no violentar el calendario electoral con actos anticipados y tampoco incurrir en violencia institucional retrasando sentencias.
Angélica Juárez Pérez llamó a crear una política propositiva en donde se garanticen los derechos políticos de las mujeres.
Mientras que Uriel Díaz manifestó que no se puede hablar de elecciones con piso parejo cuando los presupuestos que se dan a cada partido político son desiguales.
“En Oaxaca sirve la construcción de acuerdos, dejar a tras visiones que sólo buscan confrontar comunidades, a la ciudadanía y a las instituciones". Luis Miguel Santibáñez Suárez, Secretario Ejecutivo del IEEPCO
