Nadia Altamirano Díaz
Con la impotencia de sumar tres días sin que directivos suministren gas Licuado de Petróleo (LP) para que funcionen cinco secadoras, el jefe de lavandería del Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso, Alejandro Cortés Santos, advierte que el área está colapsada y lo mismo puede ocurrir con el resto de los servicios.
"Las enfermeras nos hacen la petición de batas y cobertores, pero no tenemos, no queremos dejar la ropa sin lavar porque representaría otro foco de infección".
Son dos toneladas de ropa lavada que no se ha podido secar, aunque algunas prendas han intentado secar a la intemperie, pero el clima no lo ha permitido.
En 15 años que lleva de laborar en el área, es la primera vez que "ocurre esto, de antemano el Gobierno Estatal ha manifestado que no hay recurso y la Federación dice que lo envía, pero no sabe cómo justificarlo".
Desde el jueves de la semana pasada el personal de mantenimiento le advirtió que tanque de gas de 2 mil kilos sólo tenía el cinco por ciento y todavía lograron secar la ropa lavada hasta el martes, pero a partir del miércoles el gas se agotó.
"Los directivos dijeron que a mediodía lo solucionaba y ahora que más tarde, así nos traen y no podemos pedir a familiares de pacientes que traigan sus sábanas o ropa porque sería un riesgo de contagio", advirtió.
