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Condenan al autor de la masacre en un periódico de EE. UU. en 2018

Foto(s): Cortesía
Luis Ángel Márquez

AFP y Agencias

El autor de una masacre que dejó cinco muertos en un diario de Estados Unidos hace tres años fue condenado este martes a cadena perpetua.

Jarrod Ramos irrumpió a balazos en la sala de redacción del periódico Capital Gazette, en Annapolis, el 28 de junio de 2018. Cinco personas murieron en el ataque.

En un principio, Ramos alegó estar demente para así ser enviado a un hospital y no a una cárcel. Sin embargo, un jurado lo declaró penalmente responsable en julio.

A prisión de por vida

Su condena a prisión perpetua fue dictada este martes en una audiencia en la que sus víctimas pudieron expresarse. Según periodistas presentes, Ramos escuchó imperturbable tanto los testimonios como la propia sentencia que lo obliga a pasar entre rejas el resto de su vida.

Considerado un hombre solitario y perturbado, Ramos mantenía una conflictiva relación con el Capital Gazette, ya que en el pasado lo había atacado sin éxito y había proferido amenazas en internet.

Le reprochaba al periódico un artículo titulado "Jarrod quiere ser tu amigo" en el que se narraba el calvario de una joven a la que había acosado por internet. Por ello fue condenado a 90 días de prisión en libertad condicional.

Ramos pasó dos años preparando el ataque de 2018 y llegó a afiliarse a un club de ajedrez en previsión de pasar muchos años en la cárcel.

La matanza, uno de los peores ataques contra un medio en Estados Unidos, provocó una conmoción nacional. El entonces presidente, Donald Trump, la calificó de "horrible" y de "drama para la conciencia" del país.

"El impacto de este caso es inmenso", dijo el juez Michael Wachs en la audiencia.  

"Para mi pavor, dijo que planear este ataque fue el mejor momento de su vida", añadió el juez, según la televisión local.

Quería el mayor número de víctimas

Con los objetivos perversamente claros desde mucho antes del ataque, el hombre que asesinó a cinco personas a sangre fría en la redacción del diario Capital Gazette quería, según determinó la Policía, "matar al mayor número de personas posible".

Jarrod Ramos, en ese entonces de 38 años, vivía a 40 kilómetros de Annapolis, y que tras perder un litigio contra el diario prometió "hacer cadáveres de carreras corruptas y entidades corporativas".

"El tipo estaba ahí para matar al mayor número de personas posible" y con ese objetivo usó una escopeta "comprada legalmente un año atrás", dijo en conferencia de prensa el jefe de Policía del condado de Anne Arundel, Tomothy Altomare.

La fiscalía presentó cinco cargos contra Ramos, detenido tras el ataque e identificado mediante técnicas de reconocimiento facial con la base de datos del estado de Maryland, donde tenía antecedentes. Fue acusado de entrar al edificio del Capital Gazette y abrir fuego a través de una puerta de vidrio, de buscar víctimas y disparar en la redacción.

Las pruebas sugieren "un ataque organizado, con una puerta cerrada con llave en la parte de atrás" del edificio para evitar que alguien escapara, dijo el fiscal Wes Adams. Ramos "usó un enfoque táctico para perseguir y disparar a víctimas inocentes", añadió.

Tras el ataque, el diario decidió sacar su edición donde relató la masacre y rindió homenaje a las víctimas, cuatro periodistas y una empleada administrativa, mientras otros compañeros lograban ponerse a cubierto bajo los escritorios o se encerraban en oficinas.

Las víctimas fueron el subeditor, Rob Hiaasen; el jefe de editoriales, Gerald Fischman, los redactores Wendi Winters y John McNamara, y la asistente de ventas Rebecca Smith, que había empezado a trabajar en el diario hace poco tiempo.

Los sobrevivientes lanzaron mensajes desesperados de auxilio en las redes sociales durante el tiroteo, sobre todo en sus cuentas de Twitter, durante el largo minuto donde Ramos acribilló a discreción a todo el que se movía. La Policía respondió de inmediato a la batería de mensajes que le llegaban en simultáneo y redujo sin dificultad al agresor, que al escuchar las sirenas también trató de esconderse debajo de un escritorio, como sus víctimas, donde fue localizado rápidamente.

No bien se supo su nombre, el perfil de Ramos se dibujó con precisión entre las autoridades judiciales y los medios locales. Detectaron un viejo litigio judicial entre el asesino y el diario, luego del cual un resentido Ramos prometió a manera de venganza "hacer cadáveres de carreras corruptas y entidades corporativas".

Ramos había presentado una demanda por difamación contra el Capital Gazette en 2012 por la publicación de una columna sobre su presunto acoso por Facebook a una mujer. Perdió el juicio, la apelación y entonces amenazó al diario a través de Internet.

La empresa prefirió no demandarlo por temor a empeorar la situación.

 

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