Ana Lilia Pacheco
De acuerdo con la reciente Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2021, 49.1 por ciento de oaxaqueños mayores de 18 años considera la salud como problema más importante que les preocupa actualmente, porcentaje por encima de la media nacional que es de 40.2 por ciento.
Los resultados de la encuesta realizada por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) señalan que además de la salud, otro tema que preocupa a los oaxaqueños es la inseguridad y el desempleo con 40.7 por ciento y 39.3 por ciento respectivamente.
El Inegi subrayó que esta encuesta incluye como periodo de referencia a la contingencia sanitaria derivada de la pandemia generada por el virus SARS-COV2 (COVID 19) y la implementación de medidas oficiales para evitar su propagación.
Esta es una de las razones por las que la salud pasó del segundo lugar que ocupó en la encuesta del 2020, donde el 45.1 por ciento de los oaxaqueños manifestó sentirse preocupado por ello, mientras que el primer lugar lo ocupó la inseguridad con 56.3 por ciento.
Y es que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) señala que en Oaxaca, más de un millón y medio de habitantes tienen carencia por acceso a los servicios de salud, ocupando el tercer lugar a nivel nacional con mayor población con esta carencia social.
En los resultados de las Estimaciones de Pobreza Multidimensional 2020 detalla que del periodo entre 2018 y 2020 el número de oaxaqueños sin servicios de salud aumentó de manera considerable, pues pasó de 16.3 a 36.9 por ciento.
Actualmente el acceso de un paciente a la atención médica por COVID-19 es difícil en el sector público, y en el privado los costos son inaccesibles, pues tan sólo la prueba para detectar el virus cuesta desde mil 250 hasta 3 mil 950 pesos.
De acuerdo con las estimaciones de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en hospitales de nivel Alto, que son sólo dos, uno en la Ciudad de México y otro en Interlomas, podrían ser del doble.
El costo promedio que la AMIS estima para el tratamiento de estos pacientes es de 435 mil pesos con seguro de gastos médicos mayores, y de 222 mil pesos en los casos con seguro de vida.
