La violencia en Oaxaca durante los últimos seis años cobró la vida de más de dos centenares de niños y niñas; por lo menos 10 homicidios de menores de edad en el 2016 y en lo que va del 2017, con evidencias de que fueron ejecutados por la delincuencia organizada.
Apenas el sábado 29 de abril la ejecución de dos profesores en el municipio de Pinotepa Nacional puso de relieve la vulnerabilidad de la niñez. El hijo de ambos, un niño de cuatro años de edad, quedó en medio de los dos cuerpos de sus padres; también resultó lesionado y fue ingresado a un hospital regional de esa población.
El Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) detalla que entre 2011 y 2015, fueron asesinados un total de 234 menores de 17 años de edad; 52 en 2011, 45 en 2012, 54 en 2013, 51 en 2014 y 32 en 2015. Este último año, ocho de las víctimas eran menores de nueve años, mientras que en 10 su edad oscilaba entre los 10 y los 14 años, tres tenían 15 años, siete tenían 16 años y cuatro contaban con 17 años.
Homicidios menores de 0 a 17 años en Oaxaca
2011 – 52
2012 – 45
2013 – 54
2014 – 51
2015 – 32
Fuente: INEGI
Impactante
Uno de los que llamó la atención de la prensa local fue el ocurrido el 10 de noviembre de ese año, cuando un grupo de hombres armados asesinó a un niño y a su padre, y dejó heridos a otras dos personas en el municipio de Ejutla de Crespo.
Las cifras más recientes del INEGI no abarcan los homicidios de menores de edad en 2016, pero una revisión hemerográfica revela que seis asesinatos durante estos 12 meses están presuntamente vinculados con la delincuencia organizada.
El 30 de enero de 2016, una pareja y su bebé fueron asesinados a balazos la noche del viernes a las afueras de una tienda en Pinotepa Nacional; el 28 de junio un adolescente de 16 años de edad, fue asesinado de al menos cuatro puñaladas cuando presuntamente se involucró en una riña entre dos bandas rivales; el 22 de julio, un menor de 11 años es ejecutado junto con sus padres en una vivienda, en Juchitán de Zaragoza.
Cuatro días después, el 26 de julio un grupo armado asesinó a cuatro personas en la quinta sección de Juchitán, entre ellos, un niño de 10 años; el 7 de septiembre, dos habitantes de Pinotepa de Don Luis, fueron asesinados con el tiro de gracia y entre las víctimas se encontraba un menor de 10 años.
Ese mismo mes, un menor y sus dos abuelos fueron asesinados a machetazos en el municipio de Magdalena Tequisistlán en la región del Istmo de Tehuantepec.
Registros rojos
Los homicidios de niños y niñas que podrían estar vinculados a la delincuencia organizada, ya fueron alcanzados en los primeros cuatro meses de lo que va del año 2017, de acuerdo con los registros en los medios de comunicación.
El pasado 10 de febrero de 2017, una niña de 12 años fue secuestrada en el municipio de Chalcatongo de Hidalgo y pese a que sus familiares pagaron 200 mil pesos de rescate, fue asesinada por sus captores; un día después, un menor de edad que se desempeñaba como mototaxista fue asesinado a balazos y su cuerpo lanzado sobre el acceso principal a la colonia Mi Ranchito del municipio de Santa Cruz Xoxocotlán.
El 28 de febrero de este año, otro menor fue asesinado a balazos en la colonia Las Limas del municipio de Tuxtepec, en la región Cuenca del Papaloapan y el 22 de marzo dos niños de dos y cuatro años de edad fueron asesinados por uno de sus familiares en Santa María Tonameca con un machete; y el 23 de marzo un niño de 13 años que fue secuestrado cuando se dirigía a la escuela fue encontrado sin vida luego de tres semanas sin conocer de su paradero y pese a que también se pagó rescate.
La muerte más reciente registrada en la prensa local fue el asesinato de un menor que murió tras ser apuñalado en varios ocasiones por un sujeto hasta ahora desconocido, en la población Agua Cerro durante un baile popular.
