En La Soledad, colonia de la agencia de San Martín Mexicapam, las familias ver transcurrir días y noches bajo la zozobra de ser víctimas de algún robo o asalto, algo común con lo que los vecinos de esta zona han vivido desde hace varios años, pero a lo que aún no se acostumbran.
Por el contrario, la policía municipal se encarga de ignorar los hechos que lastiman los derechos humanos de cientos de familias que encontraron, en este espacio de la capital, su patrimonio, mismo que han visto amenazado cada vez que dejan sola la casa, sea de día o de noche.
Fuga imparable cada semana
Sobre la calle de Morelos, una insistente fuga de agua potable resurge cada semana. Ese derrame es la evidencia de que los vecinos recibieron el vital líquido vía red muncicipal y el chorro se observa durante todo el día por la cuadra que colinda con la Ribera del Atoyac.
Vecinos de esta colonia no recuerdan con exactitud cuando empezó esa fuga, pues ha sido reparada en continuas ocasiones; sin embargo, necia, retorna a los tres meses como plazo máximo .
Imparable fuga en la calle Morelos. FOTO: Emilio Morales
“Cada semana es lo mismo, con el paso de los días es más el agua que escurre, se ve más”, precisa la vendedora de memelas que atiende con premura a sus comensales.
Es día de llenar tinacos y cisternas para abastecerse de agua que deberá alcanzar para los próximos siete días; es el día en que las amas de casa aprovechan para lavar ropa y realizar otras labores del hogar que requieren mayor cantidad del vital liquido. Es día en que miles de litros se pierden, mientras en otras colonias imploran por una gota.
Luego de insitir en el incumplimiento de las autoridades respecto a la reparación de la fuga, don Amador Gómez señala que un bache no puede ser reparado desde hace siete años. Además que las calles van en progresivo deterioro.
La fuga de agua es cada semana, se registra en este crucero que conduce al puente Solidaridad FOTO: Emilio Morales
“Ese bache que está ahí -cercano al área de fuga- tiene como siete años, entre los vecinos lo hemos tratado de cubrir, pero no funciona”, apunta el hombre.
“Y si tenemos electricidad es porque entre los colonos y, con la organización del Convive, nos cooperamos para comprar lámparas, sólo algunas, porque hay vecinos que ya se cansaron de participar tras el paso de los años ”, refiere, pues consideran primordial el alumbrado ante los constantes robos y asaltos.
Clientes de la delincuencia
A las calles principales del Barrio La Soledad las distingue una característica: la inseguridad. Cercanas al puente Solidaridad, las calles de Morelos, Privada de Niño Perdido y Soledad son presa fácil para los delincuentes que operan en la zona.
Los jóvenes, las principales víctimas de los asaltos. FOTO: Emilio Morales
Las calles que de esta agencia municipal se unen con la central del abasto Margarita Maza, en la capital del estado.Las personas utilizan el puente Solidaridad, que también es campo fértil para los asaltos a mano armada.
Circular por la angosta calle de Niño Perdido es para valientes, coinciden los vecinos. En esa vialidad el alumbrado es mínimo y hacer una forma de “L” es ideal para que, en el trayecto más solitario, los asaltantes cumplan su misión.
Mientras que en las calles más amplias y de mayor circulación, los ladrones retan la claridad y el posible aviso de un colono a la Policía Municipal.
Hace aproximadamente dos meses una casa fue vaciada, recuerdan. Colchones, televisores, muebles, fueron saqueados con toda tranquilidad con el apoyo de un vehículo con la capacidad para transportar muebles pesados, relataron los vecinos, quienes desafortunadamente no se percataron del hecho y otros más, consideraron que se trataba de una mudanza.
Esta es otra de las calles más inseguras en el Barrio La Soledad. FOTO: Emilio Morales
Pero los clientes también ya han localizado los puntos de asalto; tres o cuatro casas de la zona han sufrido robos de tres a cuatro veces, sin que ésto signifique rmayor atención de las autoridades para brindar seguridad a los colonos.
Adiós años mozos
Doña María del Carmen Hernández recuerda aquellos buenos años en los que podía salir de su casa libre de temor por ser asaltada o robado su patrimonio.
Desde hace más de 50 años la mujer se asentó en el Barrio La Soledad; colocar una llave a la puerta era suficiente para asegurar su casa; dar una vuelta alrededor del bario era parte de una rutina de distracción.
El paso de las décadas han transformado su colonia. “Ahora sólo vemos como los vecinos levantan las bardas de sus casas y tratan de colocar la mayor seguridad que pueden”, detalla la mujer de la tercera edad, quien agrega que, a unos metros de su hogar una casa habitación, un negocio y hasta la capilla han resultado afectados.
Sacrilegio
“En la capilla se llevaron sillas, dinero y todo lo de valor que encuentran, ya no respetan nada”, expresa molesta doña María del Carmen.
Hasta hace cuatro años, la situación era ligeramente mejor, pues cada semana, al menos, la policía hacía acto de presencia, afirma la señora Hernández, encargada de verificar los patrullajes en la colonia .
Actualmente, si bien les van, cada mes llega una patrulla para vigilar el barrio, asegura otro colono, quien prefirió omitir su nombre, pero que destaca otra desatención, la nececidad de repavimentación de calles agrietadas y con baches con 25 años de antigüedad, así como mejor servicio de alumbrado público.
Otro sector afectado
Los vecinos están decepcionados que funcionarios y políticos sólo los buscan en periodos electorales. FOTO: Emilio Morales
La inseguridad en San Martín Mexicapam aqueja a todos, hasta a los mototaxistas. María, trabajadora de este medio de transporte se queja de los asaltos y de las malas condiciones de las calles, que dificultan el cuidado de las unidades.
La mototaxista, que en la parte posterior de la unidad porta la calcomanía “Alto a los mototaxis piratas” , detalla que hace unos días el vehículo que conduce sufrió severos daños al irse a un zanja que se extendió por las lluvias.
Su pasajera, la señora Esther también se queja. “Agua y seguridad es lo más importante y no los tenemos, ojalá que las autoridades ya se pongan las pilas”, expresa instantes antes de comenzar el trayecto a su casa.
Zona de peligro
Rodeada por las calles de Valerio Trujano, Riberas del Atoyac, Nuño del Mercado y Av. Mexicapam.
3 asaltos han sufrido algunos domicilios
Más de 50 años tiene el asentamiento
Puente Solidaridad el vínculo para asaltantes
Mexicapam, una de las 13 agencias de Oaxaca de Juárez
