Cuando Fátima y un grupo de amigas decidieron conformar Mujeres Mazatecas que miran a favor de la tierra, en Huautla de Jiménez, lo hicieron pensando en la protección de su entorno natural, sin embargo, el asesinato en 2020 de Virginia y Julia, madre e hija, planteó otro problema igual de grave que tenía que ser visibilizado para ser atendido: la violencia feminicida.
Establecida en la zona mazateca, la colectiva forma parte de la resistencia de mujeres indígenas de distintas edades, profesiones y ocupaciones, que de manera espontánea se tejieron en las ocho regiones de Oaxaca para defender sus vidas y sus derechos.
“Nos dimos cuenta de que a pesar de cómo fue el feminicidio de Virginia y Julia, la gente no sé si ya normalizó la violencia, pero nadie decía nada. No había nada por parte de las autoridades, no había nada por parte de la población. Nosotras dijimos: esto no puede quedar así. Hoy fueron ellas dos, luego puede ser alguna de nosotras, una sobrina, una de nuestras madres ¿Qué vamos a hacer?”.
La indignación las llevó a investigar sobre la atención a los casos de violencia feminicida, después a la protesta para ser la voz que exigiera justicia, visibilizar y concientizar.
Huautla de Jiménez es una localidad indígena de Oaxaca conocido por ser cuna de la sacerdotisa María Sabina.
Posee título de Pueblo Mágico, pero también es uno de los 40 municipios de Oaxaca con declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) desde el 2019.
"Nos hemos estado preparando”
Guiadas por su deseo de ayudar, así como de ir erradicando y desnormalizando la violencia de género, fueron buscando caminos para pasar de la visibilización al acompañamiento de casos de violencia y la profesionalización con alianza de la Red de Abogadas Indígenas.
“Nosotras no somos profesionistas en el tema, hay desde quienes son odontólogas, ingenieras, licenciadas en otras ramas distintas a la abogacía por eso hemos buscado asesoría y ellas nos orientaron. No somos expertas, pero nos hemos estado preparando”.
En Oaxaca, otras mujeres que desde sus conocimientos e indignación resisten al contexto violento están aglutinadas en Mujeres del Riel conformada en Matías Romero; Mujeres de la Sal e Hijas de la Zandunga que tienen incidencia en distintos municipios del Istmo de Tehuantepec; Marea Verde Mixteca que da acompañamiento a mujeres en aquella región; Tuxfeme en Tuxtepec, solo por citar algunas de las redes existentes en la entidad desde las localidades indígenas.
