Este viernes, Ma Zhaoxu, viceministro de Exteriores de China, expresó que "estamos en contra de politizar el rastreo del origen del virus", al rechazar los llamados de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para investigar los primeros casos de COVID-19 en el gigante asiático.
Diversas agencias reportan que, además, el gobierno chino pidió que estas pesquisas se realicen desde una perspectiva "científica" y no "política".
China afirma, además, que “las conclusiones y recomendaciones del informe conjunto OMS-China fueron reconocidos por la comunidades internacional y científica” y asegura que más de 70 países respaldan este primer informe.
El pasado jueves, y a través de un comunicado, la OMS solicitó a China y a "todos los gobiernos" su cooperación en los estudios sobre los orígenes del virus SARS-Cov-2, e hizo un llamado a despolitizar la pandemia.
Estos estudios incluirán " un examen más profundo de los datos brutos de los primeros casos y de los sueros de los posibles primeros casos de 2019", apunto este organismo de las Naciones Unidas.
"Al revisar el informe de la primera fase del estudio, la OMS determinó que no había pruebas científicas suficientes para descartar ninguna de las hipótesis. En concreto, para abordar la 'hipótesis del laboratorio', es importante tener acceso a todos los datos y considerar las mejores prácticas científicas y examinar los mecanismos que la OMS ya tiene en marcha. La OMS solo se centra en la ciencia, en aportar soluciones y en fomentar la solidaridad".
Liang Wannian, jefe de la delegación china del equipo a cargo de investigar el origen del virus SARS-Cov-2, ha descartado que estas alturas sea posible investigar la hipótesis de la salida del virus de un laboratorio. En su lugar, pidió también mirar hacia otros países que pudieran tener relación con el mercado de Wuhan y que pudieran tener especies en las pudiera haberse originado el virus.
En diciembre del 2019, se reportaron los primeros casos de neumonía detectados en Wuhan, lo que llevó a las autoridades sanitarias chinas a cerrar este mercado, luego de que se descubriera que algunos animales que se vendían en aquel lugar serían la fuente del virus.
Desde entonces, más de 4 millones de personas han muerto a causa de la COVID-19.


