Hoy se reportaron más de 60 personas fallecidas y decenas desaparecidas después de que fuertes inundaciones desataran caudalosos torrentes que arrastraron autos y derribaron casas en ciudades de Alemania.
La canciller alemana Angela Merkel durante una visita a Washington expresó su conmoción por la magnitud de las inundaciones: “Lo lamento por aquellos que han perdido la vida en este desastre. Todavía no sabemos el número. Pero serán muchos”.
En tanto, autoridades del estado de Renania del Norte-Westfalia señalaron que al menos 30 personas han muerto, mientras que en el estado Renania-Palatinado, en el sur, se han reportado 28 decesos.
Se informó que una de las localidades más afectadas de Alemania fue Schuld, donde varias viviendas se desplomaron y decenas de personas continúan desaparecidas tras las intensas lluvias.
A su vez, las labores de rescate se vieron obstaculizadas por caminos bloqueados y fallas en los servicios de telefonía e internet en Eifel, una región volcánica de colinas y valles. Algunos poblados quedaron reducidos a escombros después de que las antiguas viviendas de ladrillo y madera no pudieron resistir el impacto repentino del agua, que arrastró árboles y escombros a su paso.
Asimismo, decenas de personas tuvieron que ser rescatadas de los tejados de sus casas en balsas inflables y helicópteros. Se desplegó a cientos de soldados para asistir en las labores de rescate de damnificados.
Por su parte, la prensa de Bélgica informó de ocho fallecimientos en el país a causa de las inundaciones.
En este país, el río Vesdre se desbordó y desató una corriente por las calles de Pepinster, cerca de Lieja, en donde una operación de rescate efectuada por los bomberos salió mal cuando un pequeño bote naufragó y tres ancianos desaparecieron en las aguas.
El alcalde Philippe Godin lamentó: “Desafortunadamente desaparecieron muy rápido. Me temo que estén muertos”.
Además, en Verviers, la fiscalía señaló que se han encontrado varios cuerpos, pero no pudo confirmar los reportes de prensa de que cuatro personas murieron en esta zona.
En tanto, en Lieja, una ciudad de 200 mil habitantes, el río Meuse se desbordó el jueves y el alcalde pidió a las personas que viven cerca de la zona que se trasladaran a áreas más elevadas para buscar resguardo.
En este sentido, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, prometió mandar ayuda, mientras el papa Francisco envió sus condolencias. Su oficina señaló que el pontífice rezaba por los heridos y desaparecidos, así como por aquellos que han perdido su sustento.
Hasta ahora se desconocía la magnitud de los daños, ya que muchos poblados quedaron aislados por inundaciones y deslaves que dejaron los caminos intransitables. Videos difundidos en las redes sociales mostraban autos flotando por las calles y casas medio derruidas en algunos lugares.
Por desgracia, muchos de los cadáveres no fueron hallados sino hasta que las aguas empezaron a ceder en diversas regiones.
Las autoridades del condado de Rin-Sieg, al sur de Colonia, ordenaron evacuar varios poblados bajo la represa de Steinbachtal por temor a que pudiera reventar.

