Mel Mecinas, a sus 18 años de edad, abandonó Oaxaca para poder acceder a una mejor calidad de vida. Decidió enfocar sus esfuerzos y recursos en llegar a Estados Unidos, para que una vez establecido, pudiera acceder a un empleo que le permitiera terminar con sus carencias económicas; es la historia de un migrante que gracias a su esfuerzo, triunfó.
Mecinas es un chef profesional que llegó en el año 1987 a Estados Unidos; como la mayoría de migrantes que acuden al vecino país del norte, buscaba una fuente de empleo estable, que le permitiera sufragar sus gastos, pero también dedicar cierta parte a atender otros temas.
Oportunidad de oro
Su primer empleo fue lavando platos, posteriormente trabajó con su padre por dos años. El repunte en su carrera llegó cuando tuvo la oportunidad de formar parte del equipo de cocina de un chef muy reconocido en Los Ángeles, California, Estados Unidos.
En el año de 1989 empezó a acumular experiencia; afirma que entonces fue cuando comenzó la construcción del gran papel que realiza dentro de la cocina. “Técnicas, detalles, creatividad, es lo que me ha puesto en el lugar en donde me encuentro ahora“, afirmó.
Durante 20 años formó parte del equipo de trabajo de la cadena Four Season y afirma que durante este empleo comprendió que la presentación de los platillos es un tema relevante para los comensales, por lo que a pesar que su decoración no es rebuscada, considera que transmite el mensaje adecuado.
Mel Mecinas no tuvo la posibilidad de adquirir sus conocimientos culinarios mediante el estudio; por lo tanto, se enfocó en la práctica diaria hasta lograr convertirse en uno de los elementos destacados en cuanto a la preparación de diferentes ingredientes. También, con el avance del tiempo, fue entregándose cada día más e involucrando más el tema de la creatividad.
Señaló que “cuando tienes las ganas de llegar a una meta, no te debes dar por vencido, sino trabajar más duro, pues todo se logra, todo se cumple“; también mencionó que la inspiración es un tema relevante. Para Mecinas, la inspiración le llega luego de observar el producto, pero también asegura que sus sueños le presentan ciertas etapas a considerar.
“La creatividad debe crecer de uno mismo, es algo que nace del corazón“, aseguró para un medio de televisión de Estados Unidos, que en el marco del reconocimiento a los migrantes, destaca la historia de este oaxaqueño, que migró de su tierra en busca de un consuelo, de un sustento.
Oaxaca, expulsor de migrantes
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), específicamente el Censo y Conteo de Población y Vivienda, el 28.8 por ciento de la población mexicana migra gracias al trabajo; como principal motivo de expulsión, encontramos las relaciones familiares.
En relación a la distribución de emigrantes internacionales, encontramos que casi el 70 por ciento busca trabajo, además el 14.1 por ciento busca reunirse con su familia y el 12.2 por ciento se aboca al tema educativo.
En el caso de Oaxaca, encontramos que 97 mil 30 personas se encuentran en el rubro de inmigrantes, mientras que 133 mil 583 de la población corresponde al segmento emigrante.
Debido a sus condiciones económicas y sociales, la entidad oaxaqueña se ha convertido en expulsora de migrantes, que incluso llegan a pisar territorio de los Estados Unidos, en aras de lograr el estilo de vida de los norteamericanos.
Ante este panorama tan adverso, resultan notables los esfuerzos de personas como Mel Mecinas, que se enfrentó a las condiciones adversas para poder lograr su sueño, convertirse en un chef profesional; claro, después de un largo esfuerzo por parte del oaxaqueño.
“Técnicas, detalles, creatividad, es lo que me ha puesto en el lugar en donde me encuentro ahora".
Mel Mecinas
Chef oaxaqueño

