El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Oaxaca, Alejandro Sánchez Díaz, señaló que además del riesgo de una tercera ola de COVID-19 en el estado, preocupa al sector empresarial y comercial que el cambio de la semaforización epidemiológica obedezca a cuestiones electorales.
“Lo que nos preocupa es que no se deba a la recuperación en materia de salud y que sea más por cuestiones electorales, es decir que se haya cambiado el semáforo para permitir los actos de campaña”, expuso.
Fue el pasado 4 de abril cuando iniciaron las campañas a diputaciones federales, mientras que el próximo 23 de abril arrancarán las locales para la renovación del Congreso y concejalías en 153 municipios regidos por el sistema de partidos políticos.
Sánchez Díaz indicó que al relajarse las medidas, tanto en temporada vacacional, como lo que pueda ocurrir durante el periodo electoral, el panorama podría ser complicado.
Ante el riesgo, el líder de cámara hizo un llamado al empresariado adherido a la Coparmex a mantener las medidas sanitarias, en especial las que eviten aglomeraciones con el objeto de impedir que un nuevo rebrote regrese a la entidad al confinamiento como en el inicio de la pandemia.
“Viene la tercera ola por el tema del regreso a vacacional, sabemos que mucha gente salió más de lo visto en el último año por obvias razones. Esperemos que no nos pegue en el tema de salud”.
En términos de reactivación económica, indicó que el cambio de semáforo de amarillo a verde no necesariamente va a implicar una recuperación, puesto que la ciudadanía en general se encuentra en una situación de crisis provocada por la pérdida de empleos y disminución de ingresos.
“Realmente la situación económica comienza a tornarse complicada, el consumo no se ha disparado como se esperaba, quién sabe lo que suceda con el semáforo en verde, estaremos a la expectativa”.
Tomando como termómetro lo ocurrido dentro del sector turístico, destacó que a pesar de el movimiento de personas en las calles durante la temporada vacacional que concluyó este fin de semana, no reportaron cifras positivas.
“Lo que reporta el sector turístico es que no ha sido tan positivo como se pensó que sería. Realmente hablan de ocupaciones del 30 al 35 por ciento en algunos hoteles. Pensaría uno, desde lo que vimos de fuera que había mucha gente”.
Para el empresario, la entidad debió de mantenerse en amarillo por lo menos dos semanas más a la expectativa de los nuevos contagios derivados de Semana Santa.
