Con el objetivo de mostrar su trabajo artesanal a locales y visitantes, y ante la falta de un espacio donde exponer sus productos y conocimientos debido a la pandemia por la COVID-19, un grupo de 14 artesanos y bailarines de danza folclórica se unieron para crear Presencia Oaxaca.
Rolando Herrera, quien forma parte de este proyecto y hasta antes de la pandemia por la COVID-19 era integrante de un grupo folclórico, comparte que desde el pasado 15 de marzo arrancaron esta idea para apoyarse mutuamente y mostrar un poco de Oaxaca.
El lugar que eligieron fue un salón de fiestas ubicado en la esquina de las calles de Reforma y Berriozábal en el Centro Histórico, en la capital oaxaqueña, el cual lleva sin ocuparse un año debido a la restricción de actividades por la pandemia y les pareció el lugar perfecto, ya que forma parte de la historia del estado.
“Queremos aportar un poquito más para impulsar la economía de la ciudad y sobre todo, crear una nueva modalidad de mostrar Oaxaca, de una forma más didáctica e interactiva”, afirma.
Comida, artesanías y baile
El bailarín detalla que en el lugar, los visitantes pueden conocer distintas regiones del estado en un mismo lugar, pues en ocasiones no tienen tiempo para viajar ahí o no pueden entrar por las medidas sanitarias, por lo que en este espacio se les muestra un poco de las tradiciones y costumbres.
“Aquí pueden encontrar los telares de Teotitlán del Valle, pan de Tlacolula, alebrijes de San Martín Tilcajete, los dulces regionales hechos en el Barrio de La Merced, chocolate, además de que se presenta uno de los bailables de la Guelaguetza”, abunda.
Durante la visita que NOTICIAS Voz e Imagen realizó a este lugar, se observó a una pareja de turistas, quienes estaban guiados por una persona quien les iba presentando a cada artesano y el producto que elaboran, atractivo que forma parte del recorrido del tranvía que recorre la capital.
“El objetivo principal es que los que vengan a visitarnos se lleven una vivencia de Oaxaca y que los artesanos y maestros puedan compartir cómo hacen su arte, cuánto tiempo se llevan en elaborarlo, cuántas generaciones han trabajado y cuántos están detrás de los productos”, afirma.
Pequeña explicación
En el lugar se encuentran dos telares de pedal en el que muestran a los visitantes cómo se tejen los famosos tapetes de Teotitlán; también se observa cómo preparan el turrón o cómo muelen el chocolate.
En el stand de nieves están Mayte, quien ofrece una degustación de la famosa combinación oaxaqueña: leche quemada con tuna, la cual le llama la nieve del compadrazgo, frase con la que abre una explicación de sus productos.
Por su parte, Juana Maya, cocinera tradicional, deleita el paladar de locales y visitantes con los siete moles, los cuales también tiene preparados en caso de querer probarlos.
Turismo local
Rolando menciona que a una semana de haber abierto el lugar, han sido pocas las personas que han visitado el lugar, pero espera que para las vacaciones de Semana Santa aumenten.
Además, espera que los mismos capitalinos se acerquen a este lugar para conocer más de su estado, pues en ocasiones ocurre que desconocen la elaboración de productos que ven diario, como es el caso de los dulces regionales.
Menciona que hay dos opciones en las que se puede visitar Presencia Oaxaca; una es comprando el recorrido por la ciudad a bordo del autobús turístico, el cual hace su parada en este lugar.
Mientras que la otra es simplemente llegar al lugar, pues la entrada es gratuita y comparte que están planeando hacer una cena Guelaguetza tres veces a la semana, acompañada de una cena hecha por la cocinera tradicional Juana Maya.
“Yo, la verdad, recomiendo tomar el paseo y venir ya sea para los locales o visitantes, pues muchas veces aunque somos oaxaqueños, no sabemos mucho del estado”, recomienda.
Rolando señala que los visitantes pueden comprar los productos si así lo desean, pero lo que es seguro es que se llevarán una experiencia única al visitar Oaxaca en esta nueva normalidad.


