De acuerdo con la Política Nacional de Inclusión Financiera, el 65 por ciento de localidades de Oaxaca no cuenta con infraestructura del sistema financiero a 4 kilómetros, es decir, no hay una sucursal bancaria, cajero automático o corresponsal cercano.
Esto convierte a Oaxaca en el tercer estado en concentrar el mayor número de localidades sin infraestructura a 4 kilómetros, lo cual se traduce en un mayor costo monetario y de tiempo para los usuarios.
Agrega que el costo promedio de la población adulta para trasladarse a la sucursal más usada fue de 28 pesos, mientras que para los cajeros automáticos y corresponsales fue de 22 y 11 pesos, respectivamente.
Estos costos aumentan en las localidades rurales, ya que el promedio para las sucursales fue de 54 pesos, para los cajeros automáticos de 58 pesos y para los corresponsales de 21 pesos, esto según cálculos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Sin embargo, el estudio elaborado por las secretarías de Hacienda y Crédito Público, y de Educación Pública, afirman que el traslado a un corresponsal, es decir, a un punto de atención ubicados en comercios, exige menos dinero y tiempo en comparación a las sucursales y cajeros automáticos.
Ya que el Inegi y la CNBV informan que los cuentahabientes compartieron que el tiempo promedio para trasladarse a una sucursal fue de 21 minutos y 37 minutos en localidades rurales, mientras que el tiempo promedio de traslado a un corresponsal fue de 12 minutos y en localidades rurales de 21 minutos.
Exclusión financiera
La Política Nacional de Inclusión Financiera señala que el problema central es la exclusión financiera, la cual genera limitada salud financiera e incide en la pobreza y la desigualdad.
Además de que ésta tiene distintos problemas que la causan como lo es la baja tenencia y bajo uso de productos y servicios financieros, escaso uso de pagos digitales, insuficiente infraestructura para el acceso y provisión de productos y servicios financieros, bajas competencias económico-financieras, insuficientes herramientas de información y mecanismos de protección financiera, y escasa inclusión financiera de personas en situación de vulnerabilidad.
Cabe destacar que esta política nacional tiene como objetivo contribuir a aumentar el bienestar y la movilidad social de la población y el desarrollo económico del país.
48
pesos cuesta a un oaxaqueño acudir a una sucursal financiera
58
pesos cuesta a un oaxaqueño de una comunidad rural acudir a un cajero automático
