Alejandra ha interpuesto dos denuncias contra la misma persona, en ambas no ha tenido éxito pues en el Ministerio Público le han dicho que no se puede proceder porque la detención de su agresor tiene que ser en el momento que esté ocurriendo el hecho.
En otras dos ocasiones ha llamado a la policía, los elementos sólo han observado sin actuar bajo el argumento de que no pueden hacerlo. Así, denunciar un delito en Oaxaca resulta ser un proceso largo, sin fin, que acaba fastidiando a las víctimas y dejándolas en riesgo.
La primera denuncia por daños y agresiones cometidas en su contra por uno de sus vecinos, la puso en agosto luego de que en distintas ocasiones el sujeto intentara ingresar en su casa para matarla.
“Yo tengo miedo de que me mate. Ha aventado ladrillos a mi casa, pateado las puertas, intentado entrar con un machete, ha roto ventanas y abierto un hoyo en la pared para amenazarme”, explica.
La primera denuncia la puso en agosto, pero la servidora del ministerio público nunca le informó cómo iba el caso, “sólo me decía que la facilitadora no le daba datos, de ahí decidí poner otra denuncia en octubre en el mismo Ministerio Público”.
Aquella fue recibida, posteriormente la citaron a ella y al denunciado, pero éste no llegó. “La facilitadora me dijo que se iba a encargar de darle la carpeta al Ministerio Público en las próximas 24 horas. Eso fue como por el 7 de noviembre: hasta ahorita, nada”.
“Mi vida se ha puesto en riesgo en muchas ocasiones, y de hecho han venido oficiales, una patrulla, han visto cómo se pone el señor, pero no hacen nada, lo dejan y dicen: es que tenemos que atraparlo infraganti, aunque lo ven que está agrediendo”.
Pierden las esperanzas
Después de dos meses sin respuesta Alejandra ya no tiene ninguna esperanza de que las instancias de seguridad salvaguarden su integridad y su vida, y decepcionada, señala que la única vía que dejan es la justicia por propia mano.
“Quiero darle seguimiento a la denuncia, aunque estoy perdiendo tiempo, pero en una de esas y tengo suerte en que hagan su trabajo”, dijo.
Además de la cifra negra que existe por delitos no denunciados, el 44.5 por ciento de aquellos en donde se abrió una carpeta de investigación quedaron en la impunidad y las personas responsables de haber cometido algún delito no fueron sancionadas, ya sea porque no pasó nada o no se continuó con la investigación.
La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre la Seguridad Pública (Envipe) 2020 que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), detalla además que del total de los delitos denunciados en 30.9 por ciento no se inició una carpeta de investigación, mientras que en el 69.1 por ciento sí se hizo.
