Rosendo, un hombre que emigró de Miahuatlán de Porfirio Diaz para laborar en la zona del mercado de abasto, cayó en las garras del alcoholismo y la mañana de ayer fue localizado sin vida.
A las diez horas, los compañeros de parranda de Rosendo acudieron a buscarlo y lo hallaron junto a una caseta ubicada en la calle de Prolongación de Nuño del Mercado, entre Mercaderes y Diagonal de Mercaderes.
Personal paramédico del grupo voluntario Bravo Alpha a bordo de sus bicicletas acudieron al lugar para tratar de reanimarlo, pero confirmaron que ya había dejado de existir.
“Ya le pasó lo mismo que al Buky, ni modos, ya murió”, dijo uno de sus compañeros de parranda y con quien a diario recorría la zona del mercado de abasto para ganar unos pesos y con ello tener para comprar el licor.
Los elementos de la policía municipal se abrieron paso entre tendederos del tianguis y arribaron al lugar, donde acordonaron para que los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones lograran realizar las diligencias.
En la inspección ocular realizada en la zona confirmaron que el hombre de unos 50 años de edad no tenía lesiones visibles.
“Es nuestro compañero, lo conocemos por Rosendo y es de Miahuatlán”, dijo una de las personas que se acercó al lugar.
El cuerpo sin vida fue trasladado al anfiteatro del Instituto de Servicios Periciales en San Bartolo con la finalidad de practicarle la necropsia de ley. Del caso, el representante social inició el acta penal por el delito de homicidio.
