Cada 15 de marzo se conmemora el Día Mundial de los Derechos del Consumidor, una fecha dedicada a promover la defensa de quienes adquieren productos y servicios, así como a exigir que se respeten sus garantías frente a posibles abusos del mercado. La jornada también busca generar conciencia sobre la importancia de contar con información clara, seguridad en las compras y mecanismos de protección ante prácticas comerciales engañosas.
El origen de esta conmemoración se remonta al 15 de marzo de 1962, cuando el entonces presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, pronunció un histórico discurso ante el Congreso en el que afirmó que “consumidores somos todos”, destacando la necesidad de reconocer derechos básicos para quienes participan en el mercado. Años más tarde, en 1983, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) oficializó la fecha para impulsar la protección de los consumidores a nivel internacional.
Entre los derechos fundamentales que se promueven en esta conmemoración se encuentran el derecho a la información, que garantiza datos claros y veraces sobre productos y servicios; el derecho a la educación, que permite a las personas conocer cómo consumir de manera responsable; y el derecho a elegir, que asegura la libertad de selección sin presiones. También se reconoce el derecho a la seguridad y calidad, que obliga a las empresas a cumplir normas y evitar riesgos para los usuarios.
Otros principios clave incluyen el derecho a no ser discriminado, el derecho a la compensación cuando un producto o servicio no cumple con lo prometido, y el derecho a la protección frente a prácticas abusivas o cláusulas engañosas. En México, estas garantías son promovidas y vigiladas por instituciones como la Procuraduría Federal del Consumidor, encargada de atender quejas y defender a los usuarios.
En los últimos años, el debate en torno a los derechos del consumidor también ha incorporado nuevos desafíos. Para 2025 y 2026, diversas organizaciones y autoridades han enfocado sus campañas en impulsar estilos de vida más sustentables, fomentar el consumo responsable y recordar a la población la importancia de exigir que se respeten las garantías que protegen a quienes participan diariamente en el mercado.
