Por Redacción NOTICIAS
Ciudad de México.- El asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, encendió los ánimos en el Senado de la República, donde la sesión de este martes se convirtió en un campo de confrontación entre legisladores de la Cuarta Transformación y la oposición. Los intercambios subieron de tono hasta los gritos y los insultos. “Carroñeros”, les espetaron los senadores oficialistas a priistas y panistas por usar el crimen con fines políticos.
La presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, abrió la sesión con un mensaje de condena por el asesinato del edil y un reconocimiento a la estrategia de seguridad impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum en Michoacán. Sin embargo, el pronunciamiento no logró calmar los ánimos.
Durante más de tres horas, los grupos parlamentarios del PAN y el PRI insistieron en que el gobierno federal “abandonó” a Manzo y exigieron la renuncia del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. En tribuna, los coordinadores Ricardo Anaya y Manuel Añorve acusaron al Ejecutivo de minimizar la violencia en el país. Añorve calificó el crimen como “de Estado”, mientras Lilly Téllez interrumpía los discursos con un megáfono y lanzaba duros señalamientos contra Gerardo Fernández Noroña.
El legislador petista respondió con severidad. “Ustedes se montan en el asesinato de Carlos Manzo para hacer politiquería. Carroñeros”, les gritó a los opositores, mientras Téllez continuaba increpándolo desde su escaño. Noroña recordó que la violencia ha cobrado víctimas en todos los gobiernos, desde el asesinato de Álvaro Obregón hasta los de funcionarios durante la administración de Felipe Calderón, y cuestionó si la oposición desea “el regreso de Genaro García Luna”.
Entre reclamos cruzados, la morenista Reyna Celeste Ascencio defendió que Manzo sí contaba con protección de la Guardia Nacional y acusó a la oposición de oportunismo político. Las senadoras panistas Verónica Rodríguez y Mayuli Latifa respondieron a gritos, obligando a la presidenta del Senado a llamar repetidamente al orden.
El cierre del debate estuvo a cargo del morenista Emmanuel Reyes, quien destacó la actitud de la viuda del alcalde, Grecia Quiroz, al pedir serenidad y rechazar la violencia. Pero ni su exhorto calmó la sesión: Téllez continuó lanzando insultos mientras el pleno se disolvía entre reclamos y tensiones.
