Por encima de la inseguridad y la delincuencia, la violencia contra las mujeres es la principal preocupación de las oaxaqueñas, señaló la directora de Promoción de Cultura y No discriminación del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), Marta Clara Ferreyra.
De acuerdo con las cifras planteadas por la especialista el 20 por ciento opina que la delincuencia e inseguridad es lo más grave que se vive en el estado, pero el 26 por ciento opina que es la violencia contra las mujeres.
Repetir esquemas
Otro 13 % señala que es la desigualdad entre hombres y mujeres, 20 % falta de oportunidades para encontrar trabajo, 15 % el machismo, dificultades para combinar vida familiar y laboral.
Los datos -precisó- son resultado de una encuesta y constituyen una percepción de las ciudadanas.
Por otro lado, agregó que los mensajes estereotipados que prevalecen en la entidad, lleva a que el 64 por ciento de las mujeres consideren que lo más importante para una mujer es ser madre, en contraparte el 35 por ciento opina que no y el resto no sabe.
“La cultura es nuestra capacidad y posibilidad humana de construir símbolos, en esa construcción en Oaxaca lo más importante para las mujeres es ser madre”, expuso.
Otro dato importante, señaló es que el 50 por ciento de las mujeres piensan que el hombre debe ser el principal proveedor, idea construída a partir de las limitaciones y dificultades para las mujeres a tener un trabajo remunerado así como los sueldos bajos que perciben en relación con los varones.
“Partimos de una visión ancestral anclada en el imaginario y construcción cultural de que las mujeres trabajamos como complemento, no es que sea una realidad pero es una idea”, señaló.
Además un 16 por ciento de las oaxaqueñas piensan que las mujeres tienen menos capacidad en los cargos directivos que los hombres y el 82 por ciento dice que no, el resto no sabe.
Libertad
El 14 por ciento de las oaxaqueñas dice que las mujeres deben tener menos libertad que los hombres, pero el 82 por ciento dice que no.
“Las ideas de las mujeres y cargos directivos están ancladas en los imaginarios y forman parte de los prejuicios y forma de discriminación activas que se muestran cuando se decide por contratar a un hombre y no a una mujer en los cargos directivos”, declaró.
A manera de ejemplo recordó que en 2016, siete pasajeros de un vuelo comercial en Estados Unidos, solicitaron su equipaje y dejaron el avión al enterarse que el avión sería tripulado por dos mujeres.
