A un año del asesinato de Pablo Santiago González y Daniel Bautista Cruz, en el municipio de San Pedro Cajonos, sus viudas Arcelia Díaz Cruz y Betzayra Mazas Martínez exigen al gobierno del estado justicia.
Hoy, cuando se cumplen 365 días de los crímenes perpetrados por habitantes de la agencia municipal de San Miguel Cajonos, ambas mujeres acusan que las autoridades estatales lejos de cumplir con la ley, “se siguen burlando de nuestro dolor y del dolor de nuestros hijos”.
Expresaron que desde marzo los citan a reuniones en la Secretaría General de Gobierno supuestamente para darles a conocer los avances de las investigaciones, “pero solo nos dicen que tengamos calma, que las cosas se van a aclarar y nada más”.
Hay pruebas
“El gobierno del estado sabe quiénes son los responsables de los asesinatos, nosotros mismos hemos aportado pruebas y hemos identificados a quienes el 27 de diciembre del 2017 agredieron a balazos a los habitantes de San Miguel Cajonos, cuando realizaban un tequio en el bosque, pero al parecer el propio gobierno estatal protege a los agresores y les da impunidad”.
Comentaron que la protección de las autoridades es tal, que los vecinos de San Miguel Cajonos se atreven a pasar por el municipio de San Pedro Cajonos con armas y realizar disparos.
“En algunas ocasiones se internan en el bosque, que es nuestro, y realizan disparos para intimidar a la población, porque siempre han mantenido una actitud agresiva contra nuestro pueblo, a pesar de que saben perfectamente que el bosque es nuestro y que solo protegemos nuestros derechos”.
Arcelia y Betzayra lamentaron que no se les haya hecho justicia, ni a ellas ni a sus hijos, “porque nosotros desde hace una año vivimos gracias al apoyo de nuestros padres, quienes nos mantienen y cuidan de los niños, pero ni así las autoridades hacen algo por detener a los asesinos”.
Betzayra insiste: los funcionarios del gobierno del estado nos dan largas y largas para justificar su falta de resultados en las investigaciones, pero hasta ahora no hay nada, absolutamente nada. Llevamos ya doce meses esperando que el asesino de mi esposo esté en la cárcel y nada, lo único que quiero es que se haga justicia, que cuando menos cuando crezca mi hijo le pueda decir que a su papá lo mataron, pero que el asesino lo está pagando en la cárcel.
Los asesinos se pasean
Por su parte, Arcelia subraya que ahora tiene que trabajar para mantener a sus tres niñas, “mientras los asesinos de mi esposo, Pablo Santiago González, siguen su vida como si no hubieran hecho nada y las autoridades ni siquiera los molestan; esto es lo que más coraje me da, que ni siquiera la ley castigue a los criminales”.
Manifestaron que existen ya las órdenes de aprehensión en contra de los responsables, “pero la policía ministerial no las ejecuta, quien sabe si por la protección del director José Antonio Yglesias Arreola o por los propios funcionarios de la Secretaría General de Gobierno, pero el caso es que los asesinos andan sueltos”.
Recordaron que el 27 de diciembre del 2017 los habitantes de San Pedro Cajonos fueron convocados a un tequio para limpiar el bosque, “pero cuando realizaban sus actividades habitantes de San Miguel Cajonos los agredieron con armas de fuego cortas y largas, muriendo en la zona agresión Pablo Santiago González y Daniel Bautista Cruz”.
“Ninguno de los que participaba en el tequio iba armado, aún así las autoridades se niega a hacer justicia y detener a los responsables, mientras a nosotros nos tratan con soberbia y prepotencia”.
