El conflicto ambiental en donde más han ocurrido agresiones contra defensores ambientales en Oaxaca es el de tipo eólico, pues de 2012 a 2014 ocurrieron 48 agresiones, destaca la investigación denominada Defensores Ambientales y Derechos Humanos en México 1995-2015, de Lucía Velázquez Hernández.
"A nivel nacional los conflictos de empresas con parques eólicos se localizan en el estado de Oaxaca; desde el 2012 al 2014 dichas firmas han vulnerando los derechos de 48 defensores ambientales", destaca la investigación.
De acuerdo al recuento realizado por el estudio, en cuanto a asesinatos de defensores ambientales, cuatro ocurrieron por defender el medio ambiente de las concesiones mineras, una por el uso del territorio, uno por rechazo a las empresas eólicas y uno por el cuidado del ambiente en territorio urbano.
El segundo conflicto por el mayor número de agresiones en contra de activistas se refiere al rechazo por la instalación de minas y contra la industria minera, con 18 defensores ambientales violentados. Destrás de la minería le siguen los líos por disputas de tipo urbano, con cinco; por cuestiones de cuidado forestal hubo una persona agredida, una relacionada con obras o construcciones de hidroléctricas y una por defender el uso del territorio, indica el documento.
Cabe resaltar que el Gobierno del Estado presume inversiones millonarias por parte de empresas eólicas y argumenta que, al instalarse, las firmas impulsan desarrollo social y cuidado del medio ambiente gracias a la generación de energía a paritr del impulso del viento, a la que califican de "energía limpia".
Entre agresiones y amenazas
Las agresiones a defensores ambientales por proyectos eólicos iniciaron en agosto de 2012 en el Istmo de Tehuantepec, mediante agresiones y amenazas, describe la publicación; en marzo del 2013 empezaron las detenciones ilegales, al mes siguiente continuaban las amenazas, las agresiones, la detención ilegal, pero sumado a esto se empezó a criminalizar a diferentes integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos Juchitán (APPJ).
En julio del 2013 se presentó el primer asesinato a uno de los opositores de este tipo de proyectos, Héctor Regalado Jiménez, integrante de la APPJ.
En el 2014 la situación continuó con agresiones y amenazas. El conflicto fue entre los opositores del proyecto, grupos que respaldan y apoyan al plam, y las empresas (Mareñas Renovables y Gas Natural Unión Fenosa).
