Israel García Reyes
Para considerar a un niño como genio o superdotado es importante hacer una valoración que arroje un buen diagnóstico, además de brindarle atención psicológica adecuada.
Con frecuencia, padres de familia, profesores y especialistas suelen confundir a un niño genio con sacar buenas calificaciones, ser aplicado, sociable o incluso con presentar trastornos como la hiperactividad o falta de atención, además, algunos hasta pueden considerarse como distraídos.
En este sentido, los menores o adolescentes que tienen un grado de conocimiento superior al resto, que aprenden a leer o hablar antes de la edad promedio y que son capaz de resolver ejercicios o entender conceptos muy avanzados, se les considera niños o niñas superdotados.
No obstante, estos niños genio muchas veces sufren la presión social de sus familias o de sí mismos, pues se espera más de ellos que el resto de la población.
Especialistas de la UNAM consideran que para llegar a la conclusión sobre la existencia de un niño superdotado se necesita someterlos a una prueba psicométrica, la cual puede determinar que si el resultado es mayor de 130, entonces tienen un coeficiente intelectual superior al resto. También hay otra prueba que deben realizarse dentro de la Escala Wechsler, creada por el psicólogo rumano que le dio su nombre.
Se trata de una prueba de inteligencia para niños menores de 16 años en que deben pasar 15 exámenes verbales, de razonamiento, memoria y velocidad de procesamiento, es decir, su capacidad para entender la información y responder. Algunos de los siguientes comportamientos también deben estar presentes:
Aprender a hablar, leer o caminar antes de la edad promedio
Suelen estar más adelantados a sus compañeros de clase o cercanos
Conviven con niños mayores en general
Suelen ser distraídos o perderse en su mundo y pensamientos
Les gusta tener tiempo a solas
Son despistados y están en su mundo
Son más sensibles
Tienen buena memoria
Lo importante es realizar un diagnóstico si presentan estos síntomas, pues no siempre se trata de un niño genio, en tanto que también pueden presentar Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad.
Mitos
1.- Un menor superdotado, aunque tiene una inteligencia superior, no necesariamente debe ser de los mejores de la clase. Puede tener un bajo rendimiento escolar porque los temas los aburren o se distraen frecuentemente.
2.- Es un error presionarlos socialmente para estudiar sin parar o realizar cursos que consuman todo su tiempo.
3.- De acuerdo con datos del Cedat en México sólo el 3% de la población infantil corresponde a niños genio.
4.- Los niños genio tiene mejor salud visual que el resto, solo el 17% usa lentes, menor al 30% de niños promedio, por lo que es un estereotipo imaginarlos con gafas.
5.- Sólo el 9% de los niños genio son menos propensos a la obesidad, echando abajo otro estereotipo.
6.- El potencial de un niño superdotado puede perderse por la presión de los padres o por ser mal diagnosticados.
Este problema es de los principales que pueden presentar los niños y niñas genio que de adultos podrían desarrollar frustración e insatisfacción al no alcanzar las metas que otros esperan de ellos por lo cual es necesario buscar ayuda especializada y entender sus necesidades.
FOTO: Gatopardo
