“Me dijeron que me iban a dar un apoyo, por eso firmé esos papeles, pero yo no dije eso porque no sé leer ni escribir”, fue la declaración que la señora, Rufina R.J. dio ante el juez de control de Miahuatlán de Porfirio Díaz.
Con ello, el policía municipal, Genaro Hernández Juárez, quedó en libertad al no existir un señalamiento en su contra, y en las pruebas periciales no existe elementos de su probable responsabilidad en la balacera ocurrida en San Miguel Coatlán, Miahuatlán de Porfirio Díaz.
A las 15 horas del lunes, en la sala C del Tribunal Superior de Justicia del Estado, se desarrolló la audiencia de término constitucional al ser imputado Genaro Hernández Juárez como presunto responsable del delito de homicidio del campesino Luis P. P. de 20 años de edad en la causa penal 18/2017.
El licenciado Veremundo Alejo Silva Hernández, defensor del imputado, había promovido un contrainterrogatorio a los testigos, entre ellos al síndico municipal, comandante de la policía municipal y la testigo, todos vecinos de San Miguel Coatlán, al percatarse que se encontraban en la sala de audiencias, pero de pronto, las autoridades y policías desaparecieron, quedando sólo la mujer.
Rufina fue llevada a declarar ante la oposición de los cuatro agentes del Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado, pero el juez de control les indicó que de acuerdo al Código Nacional de Procedimientos Penales, podían interrogar a las personas sin previa cita, siempre y cuando estuvieran presentes.
La mujer, ingresó y al ser interrogada dijo que no declaró en contra del policía municipal, Genaro Hernández.
“Yo nunca fui a declarar ante el agente del Ministerio Público, platicaron conmigo en el hospital donde está mi hijo”, dijo la mujer.
"Pero esa es su firma, usted firmó la declaración", interrogó uno de los cuatro fiscales que acudieron para defender el caso.
"Yo firmé, pero no sé ni qué decía, yo soy analfabeta, no se leer ni escribir", respondió la mujer.
Mirándose uno a otro, los agentes del Ministerio Público continuaron interrogando a la mujer para tratar de sostener la acusación, pero el juez consideró que ya había dicho su versión.
Por ello, al vencer el término, el juez decidió no vincular al imputado, Genaro Hernández, y por lo cual la noche del lunes quedó en libertad en Ciudad Judicial en la agencia municipal de Reyes Mantecón, San Bartolo Coyotepec.
DECLARACIÓN DE LA MUJER, ÚNICA PRUEBA
En el legajo de investigación 190/FMIA/2017, ésta la declaración de Rufina R.J. al indicar que la noche del siete de mayo del año en curso, acompañada de sus familiares acudió a la festividad anual en su comunidad de San Miguel Coatlán.
Al llegar al centro del pueblo disfrutaron del castillo y posteriormente fueron a la calle Independencia, donde cenaron unos tacos. Fue en ese lugar cuando escuchó las detonaciones de arma de fuego y vio a los policías que pasaban.
“Ya chingaste a mi hijo”, le dijo Rufina a Genaro, según el escrito que existe en la carpeta de investigación, pero lo cual fue desmentido en audiencia.
En la declaración del síndico municipal, Gumersindo Jarquín Hernández, relató que vio que Genaro disparara con la escopeta calibre 12 hacia la camioneta blanca que era conducida por una persona en estado de ebriedad.
En la carpeta de investigación no existen otras pruebas, ya que el perito en balistica, capitán, Ángel Lozano Ramírez, indicó que las postas halladas en el cuerpo de Luis fueron analizadas y son comunes en las armas de fuego y por lo cual no se pudo determinar su calibre, es decir, no pudo determinar que fueron disparadas de la escopeta calibre 12 del imputado.
Por su parte, la perito químico, Marcela Teresa Reyes Reres, en su dictamen entregado ante el fiscal que integró la carpeta precisó que fue reacción positiva para la localización de productos nitrados en la escopeta calibre 12, con lo cual corroboraron que fue disparada recientemente y el fusil AR-15 del calibre .223 y la carabina Colt calibre 5.56 mm, fue negativo, con lo cual no fue disparada.
Pero también dictaminó que la prueba de rodizonato de sodio para la localización de plomo y bario en ambas manos del imputado, Genaro Hernández, fue negativa y hace una aclaración que la prueba es confiable hasta las 12 horas y la prueba la realizó después de ese tiempo.
HECHOS
Los hechos sangrientos ocurrieron a las 23:20 horas del 7 de mayo cuando policías municipales dispararon en contra de una camioneta en la calle Independencia y por lo cual cuatro personas resultaron lesionadas.
Durante la madrugada del lunes, al hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social de Miahuatlán de Porfirio Díaz ingresaron cuatro personas que resultaron con impactos de arma de fuego.
Ellos son Luis P. P. de 20 años de edad, Los hermnos Delfina y Carlos de 15 y 16 años de edad y Saturnino A.R. de 34 años, los tres últimos con impactos de arma de fuego en las piernas.
Sin embargo, Luis, debido a su delicado estado de salud dejó de existir en las primeras horas del 8 de mayo.
Genaro H.J., Leoncio A.P. y Venancio C., integrantes de la policía municipal de San Miguel Coatlán, Miahuatlán, fueron detenidos y quedaron arrestados en la cárcel pública del distrito, pero al cumplir el término constitucional, la agente del Ministerio Público turnó ante el juez de control al primero y dejó en libertad a los otros dos.
Fallas de la fiscalía
*La testigo se retractó y dijo que no declaró y firmó porque le iban a dar un apoyo.
*La perito químico dictaminó que el arma sí fue disparada al encontrar residuos de pólvora, pero al policía resultó negativa la prueba en ambas manos, lo cual resulta incongruente
*El informe del síndico municipal no iba firmada ni por los policías municipales, sólo tenía un sello
*En la carpeta agregaron un informe de la Unidad de Medidas Cautelares, pero que es de otra persona
