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Kim de Gelder, 'El Joker de Dendermonde'

Foto(s): Cortesía
Redacción

Kim de Gelder nació en 1989 en Bélgica. Siempre fue un joven callado. Ya adolescente, su conversación se centraba habitualmente en la informática o en las películas que veía. Cinéfilo, su género favorito eran las cintas de terror. También era un lector voraz de cómics; admiraba al Joker, el némesis de Batman, el despiadado asesino que mató al segundo Robin, dejó inválida a Batichica y asesinó a la esposa del comisionado James Gordon. Su obsesión con el personaje lo llevó a tratar de imitarlo.


De Gelder vivía con su familia muy cerca de Sint-Gillis, en Dendermonde, una ciudad de Bélgica ubicada en la provincia de Flandes Oriental. Comprende la propia ciudad de Dendermonde y las ciudades de Appels, Baasrode, Grembergen, Mespelare, Oudegem, Schoonaarde, y Sint-Gillis-bij-Dendermonde. Como su nombre indica, Dendermonde está ubicada en la desembocadura del río Dender, donde se une con el río Escalda. Kim de Gelder tuvo tres hermanos.


Kim de Gelder casi no tenía amigos; su refugio eran el cine y la lectura. En las fiestas familiares permanecía apartado y silencioso; y si hacía una broma, su padre lo callaba enseguida y lo regañaba con violencia. Inclusive trató de internarlo en un hospital psiquiátrico a causa de la actitud depresiva del chico, pero los médicos se opusieron. La situación tensa en su familia continuó hasta que pudo independizarse, consiguiendo un trabajo y mudándose a su propio departamento. Pese a ello, en su trabajo fue un trabajador mediocre: con frecuencia no comprendía las instrucciones que se le daban y se limitaba a alimentarse con brócoli crudo.


A principios de enero de 2009, abandonó su trabajo sin decirle nada a su familia. A través de Internet, compró tres cuchillos, un hacha pequeña y un chaleco antibalas. El viernes 16 de enero de 2009, Kim de Gelder se levantó temprano. Fue al cercano poblado de Beveren; allí, sin motivo, asesinó a cuchilladas a Elza van Raemdonck, una mujer de 73 años. Consiguió escapar sin ser identificado.


Una semana después, el viernes 23 de enero, Kim De Gelder se preparó para dar el paso que cambiaría la historia del crimen en Bélgica. Había transcurrido un año y un día desde el fallecimiento de Heath Ledger, el actor que interpretó al Joker en la película Batman: El Señor de la Noche y cuyo apellido era, además, un anagrama del suyo. Curiosamente, el padre del actor tenía un nombre similar: Kim Ledger.


Poco antes, Kim de Gelder se había teñido el cabello de color rojo y se lo había peinado en puntas; pero esa fría mañana, tomó un estuche con maquillajes e inició su labor. Se pintó el rostro de blanco. Luego puso lápiz labial rojo sobre sus labios y marcó de negro sus párpados y el contorno de sus ojos. Alto y muy delgado, De Gelder se vistió completamente de negro. La sombra del Joker lo iluminaba.


De Gelder tomó sus cosas: una mochila donde metió sus cuchillos, una pistola de juguete, un plano y un papel donde había apuntado el nombre de tres guarderías. Después tomó su bicicleta y salió a cumplir su misión.


Llegó a Dendermonde, a 18 kilómetros de su casa, con un plano donde estaban marcadas la guardería "El País de las Fábulas" y las otras dos. Se apeó de su bicicleta; sacó de su mochila los cuchillos, guardó uno entre sus ropas y blandió el otro, y entró a través de una puerta secundaria.


Se dirigió de inmediato al área donde se encontraban los bebés. Muchos de los cuidadores lo vieron atónitos, sin saber qué hacer ni cómo reaccionar ante el estrafalario personaje.


De Gelder comenzó a acuchillar a los adultos que encontró. Después se abalanzó sobre los bebés. De Gelder atacó a diestra y siniestra, al azar: quince fueron las víctimas de su cuchillo, la mayoría de ellos, bebés. Dos de ellos murieron en el acto. De Gelder concentró su ataque en las dos áreas donde los bebés se encontraban ubicados.


Seis cuidadoras intentaron impedir el ataque, pero De Gelder las acuchilló en el cuello, el pecho, la espalda y las piernas. A una de ellas, Marita Blindeman, de 54 años de edad, comenzó a pegarle con frenesí, hasta que la mató a golpes.


Theo Janssens, concejal de Dendermonde, fue una de las primeras personas en llegar al lugar. Cuando los hechos aun estaban ocurriendo la coordinadora de la guardería lo llamó por teléfono. Según declararía después, "Ella me dijo por teléfono que un hombre merodeaba aún en el edificio".


Janssens se trasladó allá, llegando cinco minutos después. Para entonces, también llegaban ambulancias y patrullas policiacas. "Había sangre por todas partes, era increíble. De verdad, fue una masacre. El asesino fue inmediatamente hacia los bebés. Los más pequeños se encontraban en sus cunas, seguramente dormían", afirmó.


De Gelder abandonó la guardería caminando. Iba muy tranquilo. Subió a su bicicleta y se alejó. Llegó cerca de Aldi de Lebbeke, un pueblo vecino. Allí fue localizado por la policía, quien lo detuvo en una callejuela. De Gelder no se resistió. Al preguntarle a dónde se dirigía, contestó que "a una consulta psiquiátrica".


Al momento de ser detenido, soltó una larga carcajada, emulando al Joker. Los agentes le quitaron otro cuchillo y descubrieron su mapa y el papel arrugado, donde estaba apuntado el nombre de otra guardería cercana, a la que se dirigía al ser arrestado.


Trasladado a Brujas, los análisis demostraron que no había consumido drogas ni alcohol. Tampoco tenía antecedentes penales, ni había sido sometido a tratamiento psiquiátrico. De Gelder no contestó a nada de lo que los agentes le preguntaban. Se limitó a reírse de ellos, tal y como el Joker lo hace en las historias de Batman.


Después dejó de comer y se mantuvo en un mutismo del cual no lo sacaron los extensos interrogatorios a los cuáles fue sometido por la policía belga. Recluido en la ciudad de Brujas, tuvieron que trasladarlo al hospital de la prisión para alimentarlo con suero vía intravenosa.


Al tiempo que sus captores intentaban presionarlo para obtener más información, surgieron admiradores suyos de manera inmediata: un usuario francés incluso llegó a crear en Facebook un grupo de apoyo a las acciones del infanticida: "Le beau massacre o Termonde", mismo que tuvo gran aceptación.


Poco después, debido a las denuncias de otros usuarios, el grupo fue cancelado por los administradores de Facebook.


El primer ministro belga, Herman van Rompuy, declararía: "El país está escandalizado y de luto por este acto abominable de violencia".


Días después, Kim de Gelder llegó al juzgado escoltado por policías, con la cara cubierta por un pasamontañas y fuertemente maniatado. Un traslado digno del Joker y algo que seguramente a De Gelder le encantó.


Los medios de comunicación de todo el mundo bautizaron de inmediato a Kim de Gelder como “El Joker de Dendermonde”.


Un homenaje se realizó en memoria de las víctimas: eran niños vivos llevando flores y muñecos de peluche para honrar a niños muertos.


Los funerales de las víctimas reunieron a multitudes; cientos acudieron a despedir a la cuidadora asesinada y a los bebés muertos, siguiendo el cortejo de tres carrozas. Como contraste, el 6 de febrero de 2009 se dio un nuevo brote de violencia en Bélgica, a manos de un grupo de jóvenes que, declarando rendir un homenaje a los actos criminales de Kim de Gelder, atacaron con bates de baseball a los niños de una escuela.


Más que en la película de Batman, De Gelder se inspiró en una serie aparecida en los cómics, titulada Tierra de Nadie (No Man's Land), al final de la cual, el Joker secuestra a docenas de niños en la derrumbada Ciudad Gótica, durante la noche de Navidad.


En esta serie, los bebés son escondidos por el criminal, mientras llena con muñecas un inmenso pino. Las muñecas son bombas incendiarias, que queman vivo al superhéroe Azrael, ayudante de Batman.


Cuando Sarah Essen, esposa del Comisionado de Policía de Ciudad Gótica, James Gordon, intenta rescatar a los bebés, el Joker la asesina de un disparo en la cabeza.


La reconstrucción de hechos se realizó en el lugar del asesinato masivo, utilizando macabros maniquíes vestidos como niños pequeños.


Para el crimen de De Gelder ya había antecedentes. El primer caso de un delincuente vestido del Joker se dio en Michigan, Estados Unidos, el 27 de julio de 2008.


Fue Spencer Taylor, un chico de veinte años de edad, quien se vistió y maquilló como este personaje para robar carteles de un cine donde se estrenaba la nueva película de Batman.

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