Tepito ya tiene oficinas en China y Palestina es un Estado autónomo.
Este es el año 2030, construido por Néstor García Canclini en la novela "Pistas Falsas. Una ficción antropológica".
Hay universitarios concursando por contratos laborales de cinco semanas al año y muchos escritores que se ven obligados a ceder los derechos de sus obras para que sean reconvertidas en blogs, videojuegos o antologías digitales.
"Siempre que se investiga, surgen preguntas que no son fáciles de contestar con informes y cifras estadísticas. La ficción habilita el camino para sospechar hacia dónde nos movemos".
En entrevista exclusiva para NOTICIAS Voz e Imagen, el filósofo y antropólogo argentino y mexicano ("argenmex"), nos da detalles sobre la novela que presentará este domingo en la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO).
Investigador de talla mundial
Se trata de un referente de la antropología contemporánea y del campo de los Estudios Culturales Latinoamericanos, quien decidió liberarse de los datos empíricos para cuestionar el futuro en los terrenos de la ficción.
¿Qué pretende lograr Néstor García Canclini en el público lector?
"Antes que una relación distinta con los lectores, hay una búsqueda del lenguaje. Pretendo decir algo que yo siento, y que surge de los resultados de la investigación antropológica. Decir algo que no he podido nombrar.
"A veces el trabajo de campo nos da descubrimientos, pero no sabemos bien a dónde conduce y es necesario imaginar.
Y es que la novela Pistas Falsas nunca abandona los temas de análisis que han distinguido el trabajo de García Canclini, quien adquirió renombre internacional en los años ochenta con la publicación de "Culturas Híbridas".
Historia de vidas comunes
El argumento de esta narración fue inspirado por la investigación. Se aterrizan temas como la descomposición política, la falta de garantías ciudadanas y la corrupción a escala internacional. Esto para reflexionar sobre las consecuencias en la cotidianidad de las personas comunes.
"El protagonista es un arqueólogo chino que está harto de lo que vive en su sociedad. Y quiere saber si en América Latina encontrará otras condiciones y otras expectativas de futuro".
En la novela, el argumento deja claro que los fenómenos sociales van más allá de las cifras y los algoritmos de las bases de datos. Ante todo, hay vidas humanas.
No es un futuro descabellado
El 2030 de García Canclini se construye con las pistas que se hacen visibles a ras de suelo; en una cotidianidad que parece visualizar el futuro de los dilemas del presente:
-¿No han llegado a México los coches eléctricos y autónomos?
-La implantación es lenta, porque deben adaptar las leyes para distinguir responsabilidades cuando hay accidentes. Se ensayó en algunas ciudades del norte de México, pero los conductores y peatones se saltaban las normas. Además, las empresas japonesas afectadas por la baja de ventas en Estados Unidos están buscando hackers para atacar las plataformas de movilidad y provocar choques.
Con una fuerte dosis de ironía y sin juicios de valor, Néstor García Canclini sacude a sus lectores en una ficción antropológica que corre el riesgo de ser rebasada por la realidad.
"A veces me impresionan algunos cumplimientos apresurados, más cercanos de los que yo imaginaba. Me alarma la rapidez con que algunas intuiciones que surgieron de la narración, de pronto se manifiestan con velocidad".
