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Viven a oscuras, con inseguridad y baches en la UH del ISSSTE

Foto(s): Cortesía
Redacción

Han pasado 53 años desde que se construyeron las primeras casas en la Unidad Habitacional del ISSSTE; desde entonces, las calles, las tuberías de drenaje y de agua no se han renovado, por lo que pide a gritos mantenimiento.


En la unidad existen 330 propietarios, quienes denuncian tres problemas principales: el mal estado de las calles, la inseguridad y el deficiente alumbrado público.


Los esfuerzos por atacar estos problemas vienen de los vecinos, quienes se han concentrado principalmente en la inseguridad, por lo que han colocado cámaras de vigilancia, repartido silbatos y puesto mantas para ahuyentar a los ladrones.


Calles de medio siglo


Gonzalo Villalobos, quien lleva 45 años viviendo en la unidad, afirma que nunca ha visto que se le dé mantenimiento a las calles ni a los andadores; “hay piedras sueltas en los andadores, aquí vivimos gente de edad avanzada y fácilmente podemos sufrir caídas y lesionarnos”.


Él fue presidente del comité de vida vecinal del 2002 al 2004, en donde afirma que hicieron peticiones a la autoridad municipal, sin que hubiera alguna respuesta positiva. Además de solicitar que no invadieran los mismos vecinos los andadores, también sin éxito.


Algunos vecinos señalan que uno de los temas que dañan las calles son los autobuses del transporte urbano; “es algo bueno, pero también tiene efectos negativos, ya que a lo largo de los años han dañado el concreto y lamentablemente no se les da el mantenimiento adecuado”.


Vecinos sin respetar reglas

Algunos colonos afirman que la unidad tenía ciertas reglas que con el tiempo se fueron rompiendo. Los comercios abundan, cuando esta zona no fue diseñada para ser zona comercial, además de que se tenía el acuerdo de no hacer modificaciones a las viviendas, y ahora hay edificios de hasta tres plantas.


 


Inseguridad, grave problema


Víctor Manuel Carrasco ha pasado toda su vida en esta unidad y ha sido testigo de todos los cambios ocurridos; “mis papás fueron de los fundadores; cuando ellos se vinieron para acá decían que estaban muy lejos del centro, había muchos terrenos de siembra, por lo que mucha gente no quería venirse a vivir”, señala.


Muchos maleantes se han aprovechado de que vive gente de edad avanzada; es por eso que los vecinos se han organizado, para lo cual han colocado mantas en donde advierten a los delincuentes que si se les atrapa, se les dará un escarmiento.


“La inseguridad cada vez está más difícil, se han dado casos en donde han atado a los dueños de la casa y lo más grave es que no ha sido una vez. Se ha manifestado esta situación a las autoridades competentes y ha sido poca la respuesta que hemos recibido”, destaca Víctor Manuel.


Habitantes de las colonias de los cerros son los que bajan para terminar con la tranquilidad de la unidad, ya que debido a que es paso rumbo a la colonia Reforma, los rostros son conocidos para los vecinos.



Colocaron mantas en contra de la delincuencia. FOTO: Miguel Maya

Hasta ahora, habitantes de la unidad tienen silbatos y cámaras de vigilancia como medida preventiva, pues se roban desde las baterías, las llantas y los espejos, hasta los propios autos. Algunos colonos han solicitado que se ponga una caseta de vigilancia, pero otros se oponen, por lo que la iniciativa está en veremos.


Alumbrado público deficiente


La iluminación en los andadores es deficiente, principalmente porque llevan muchos años sin dar mantenimiento a las lámparas y a la construcción de casas que no cumplen con el reglamento de la unidad.


“El alumbrado público original en los andadores consistía en un poste al principio del mismo, otro a la mitad y uno más al final, lo cual funcionaba muy bien; sin embargo, con el paso del tiempo las luminarias se han dañado y ahora hay muchos andadores en penumbras”, destaca Gonzalo Villalobos.


Este problema va de la mano con la inseguridad, recalcan los vecinos, por lo que piden a las autoridades tomen cartas en el asunto.



En los andadores hacen falta luminarias. FOTO: Miguel Maya

Han perdido la tranquilidad


Humberto Luna llegó a vivir a la Unidad Habitacional del ISSSTE en 1968; “ya tenía tres años que se había iniciado la construcción de la unidad y del hospital, en aquel entonces era muy tranquilo, incluso tenía una barda, pero ahora se ha perdido la tranquilidad”.


Destaca que la mayoría de los habitantes de esta zona son gente jubilada, que busca vivir de manera pacífica; “ésta fue la primera unidad habitacional que construyó el Gobierno Federal para sus empleados, por lo que ahora existe mucha gente de la tercera edad”.


Los vecinos de la unidad piden que hagan algo por el lugar en donde viven, pues a su parecer ya es momento de que se hagan renovaciones después de medio siglo.

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