La vieja y rancia política priista se instaló en el Congreso estatal con la comparecencia del responsable de la política interna, Héctor Anuar Mafud Mafud, y no faltó música, acarreados, besamanos y adulación.
A las 10:30 horas, la banda Nueva Imagen entonó la diana cuando apenas el secretario general de gobierno descendía del edificio de las oficinas de los diputados, arropado por la presidenta de la Junta de Coordinación Política María de las Nieves García Fernández, y los dos García: Nallely Hernández y Donovan Rito.
En tanto los funcionarios de primer nivel de la Segego, mandos medios y de confianza,“invitados” a la comparecencia ocupaban hasta las butacas reservadas a la prensa para apoyar a su jefe.
Ahí estaban los priistas de la vieja guardia: Heliodoro Díaz Escárraga, José Luis Echeverría Morales, Jorge Bustamante García, Encar Manuel Zamora Domínguez, Carlos Alberto Ramos Aragón, entre otros muchos más.
Fiel a la tradición Mafud Mafud expuso a los legisladores las acciones realizadas por la dependencia a su cargo de manera ejecutiva. Breve, con cifras y sin abundar en los temas de mayor relevancia, como la permanente movilización en la ciudad capital, la relación con las organizaciones sociales y sindicatos, los recursos que se entrega a los líderes sociales y la falta de transparencia de los acuerdos signados con los grupos inconformes.
A pesar de todo, recibió tres veces el aplauso de sus subordinados ante la fingida solicitud del secretario de la mesa directiva, Donovan Rito García, de evitar el palmoteo por estar prohibido en el acuerdo de comparecencias suscrito por los integrantes de la Junta de Coordinación Política.
Discursivos
La intervención de los diputados fue igual que antaño, los priistas con una defensa férrea del funcionario, su correligionario, y los diputados de oposición con intervenciones de acuerdo a sus capacidades. La mayoría meramente discursivas.
Por su parte, el representante del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Tomás Basaldú Gutiérrez, afirmó que la política interna de la entidad es un desastre y preguntó: “¿a dónde se fue su experiencia, porque conoce el estado, las organizaciones sociales, los sindicatos, los problemas agrarios, pero no se hace nada?”.
Sostuvo que los métodos para resolver los problemas en la entidad son de 20 años atrás. “¿O acaso los rumores de que usted solo es el titular, pero otra personas es quien conduce la Secretaría General de Gobierno son ciertos? Eso sería muy lamentable”.
Expresó que parte de las movilizaciones y marchas que se lleva a cabo en la entidad, “es porque no ha tomado las riendas como secretario general de gobierno, hay muchos interlocutores de muchas otras áreas, que no tienen nada que ver con la política interna del estado y todo mundo se dice enviado del gobernado dizque a resolver los conflictos, eso le resta autoridad a usted”.
A pesar de ello no faltaron los aplausos al final de la comparecencia y las manifestaciones de pleitesía.
El colofón fue el consabido besamanos. Funcionarios, ex funcionarios, diputados priistas y algunos que otros peticionarios crearon entonces una ronda en torno al secretario, para pasearlo por la sala del pleno del Congreso estatal, guiarlo por el vestíbulo y acompañarlo hasta el área del estacionamiento para que abordara su vehículo.
Todo en medio de abrazos, espaldarazos y rostros festivos que celebraban el ritual, de estos que todavía se presenta como actos democráticos.
