Con enojo, cansancio, desvelo, pero firme en su decisión por defender la unidad que abordaba, el ciudadano de la capital que había pasado todo la noche en el hospital cuidando a su hija encaró a un grupo violento de manifestantes que intentaron “tomar” la unidad y agredir al chofer del autobús en que viajaba.
“Vengo del hospital donde tengo internada a mi hija, entiendan por favor, necesito regresar a mi casa”, exclamó con rabia el joven padre de familia a los pobladores inconformes del municipio de Macuilxochitl.
Respaldado por un grupo de pasajeros de la unidad A-743 de la empresa Tucdosa, proveniente del norte con sentido al centro de la ciudad, el ciudadano evitó que los inconformes que avanzaban en marcha se apoderaran del camión.
Se calientan rápido
Apenas la marcha ingresaba a la avenida Benito Juárez, el camión también atravesaba la calzada Niños Héroes. La fila de camiones que avanzaba sobre un carril en dicha avenida animó al conductor del urbano a continuar su ruta con la intensión de desviarse en la próxima calle con dirección a calzada de la República.
La intensión del urbanero de continuar su camino ofendió al encargado de vigilar la vialidad durante la movilización, quien respondió con un rotundo no. El chofer al ver que otros urbanos avanzaban -pero desconocía que eran parte de la marcha- se lanzó sobre la ruta, lo que despertó la furia del manifestante, quienes de forma casi automática lanzó una fuerte patada en la parte lateral de la unidad.
Las ofensas y amenazas comenzaron de ambas partes y un autobús foráneo de la unidad le cerró el paso al tiempo que los pasajeros y el chofer se defendían de los enardecidos pobladores.
Dentro de la unidad, la orden de los propios pasajeros fue no bajarse y evitar la toma del camión.
Valentía en montón
Luego de algunos minutos de discusión, los pasajeros lograron que la unidad avanzara, pero metros atrás de doblar en la próxima calle, un grupo numeroso de manifestantes se aproximó con palos en mano para rodear la unidad y evitar su paso.
Los pobladores cerraron filas y continuaron su paso rumbo a Palacio de Gobierno para exigir audiencia con el gobernador Alejandro Murat.
