La intención de que la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), recupere su prestigio, se observa lejana y difícil; la naturalización de la violencia y los conflictos internos provocados por intereses ajenos, apartan a esta institución de su verdadero objetivo de formar profesionales, evidenció el dirigente del Sindicato de Trabajadores Universitarios (STAUO), Luis Alberto Hernández Osorio.
"La UABJO toca fondo"
A juicio de Hernández Osorio, el principio de orden en la UABJO se perdió, porque no se cumple con la normatividad y ante ello, el juego de poder interno se salió de control dañando a la comunidad estudiantil.
Reiteró que es momento de refundarla y separar a la que denominó "universidad familiar de los Martínez" de la Máxima Casa de Estudio.
"El caos que viven todas las instituciones donde se mezcla la política, es producto del nulo respeto a las reglas que les rigen, de la pérdida de valores y de los intereses grupales que fomentan la compra de conciencias y posiciones, prácticas que han llevado a la UABJO al lugar donde está".
Hernández Osorio afirmó que la institución sostiene su matrícula y el reconocimiento académico, gracias al esfuerzo de directivos, profesores y alumnado de las Facultades comprometidas con la educación, como Medicina, Ciencias Químicas y Arquitectura Cinco de Mayo, que son un referente de prestigio y calidad.
Sin embargo, reconoció que la crisis de la Universidad motivó al propio STAUO a respaldar la declaración de quiebra de esta institución, porque es la oportunidad para su reconstrucción.
Autocrítico, el catedrático reconoció que el tema de los sindicatos provocó en parte la quiebra de la UABJO, pues todo es negociación por dinero:
“Si no tenemos esos fondos, ¿cómo seguir sangrando a la Universidad?, ahí hay una responsabilidad compartida, por eso es importante que desde los propios gremios nos conduzcamos de manera responsable, ya no hay dinero, no hay nada que negociar, no hay grupos ni consciencias que comprar, entonces toca la reconstrucción”, dijo.
Reconoció que los grupos de mayor resistencia se concentran en las facultades de Contaduría y Derecho, que están controlados por la Familia Martínez y es desde donde se mueven los grupos de choque.
“Es momento de cerrar filas, para ser una Universidad diferente, tenemos calidad académica; sí hay un retroceso en los últimos 16 años que ha provocado el Sindicato Universitario de Maestros (SUMA), hay grupos de choque, también es cierto que el porrismo incrementó al mil por ciento y gracias a todo ello, no aparecemos ya entre las 100 escuelas universitarias de nivel, pero, todavía podemos rescatar a la UABJO”, llamó.
El dirigente del STAUO admitió que existen daños en la formación académica de algunos alumnos, sobre todos los que acuden a facultades dirigidas por gente sin la preparación correcta y en las que se imponen directivos por encima de los intereses de toda la comunidad académica; por eso, reiteró su aval para que los cambios sean de fondo y estructurales, lo que implica que se cumplan estándares de calidad académica.
Tras reiterar que la UABJO se convirtió en un patrimonio familiar, el dirigente del STAUO confió en que los tiempos de refundación de la Máxima Casa de Estudios están cerca.
