Entre consignas y el himno Venceremos, fue sepultado ayer el ex secretario general de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Aristarco Aquino Solís, en el panteón general de esta ciudad.
“¡Se ve, se siente, Aristarco está presente!”, gritaron repetidamente compañeros y amigos, quienes acompañaron a familiares del ex dirigente a su última morada.
Profesores en activo y jubilados, algunos integrantes de la comisión ejecutiva que encabezó Aquino Solís, entre 1989 y 1992, y paisanos de Villa Hidalgo Yalalag, llegados de ese pueblo zapoteco y radicados aquí, llegaron a ofrecer sus condolencias a los familiares.
Desde su natal Villa Hidalgo Yalalag, acudieron Joel Aquino Maldonado y Juanita Vásquez Vásquez, quienes fueron asesores del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), junto con Aquino Solís, durante los Acuerdos de San Andrés Larráinzar.
También, estuvo presente Adelfo Regino Montes, otro ex asesor zapatista, quien mantuvo una larga relación y amistad con Aquino Solís.
Por el reconocimiento a sus ideales y congruencia en la lucha magisterial y en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, asistieron hasta ex miembros de la Sección 22 del SNTE --quienes después pasaron a formar parte de la Sección 59--, y dirigentes sociales.
Después de la misa de cuerpo presente en la parroquia de Perpetuas y Felícitas, el cortejo fúnebre salió por Camino Nacional, después recorrió el bulevar del Panteón y por último, la calle Refugio, para ingresar al cementerio, entre las tristes notas de una banda musical.
Antes de ser enterrado, se ofreció un servicio religioso, para terminar con el Dios Nunca Muere.
Al término, Néstor Aquino Solís agradeció a quienes acompañaron a los familiares en estos momentos difíciles durante el sepelio de su hermano.
“Gracias por esa solidaridad”, apuntó.
Y pidió un aplauso para Aquino Solís, para despedir a su hermano.
