Desde hace más de cuatro años los funcionarios municipales y estatales encargados de los residuos sólidos en la capital han venido advirtiendo que el relleno sanitario que se ubica en la Villa de Zaachila ha sobrepasado su capacidad, sin embargo, no han logrado materializar un proyecto para solucionar el problema.
Desde 1981 inició operaciones el tiradero de la capital oaxaqueña; el relleno cuenta con más de 17 hectáreas y recibe en promedio 800 toneladas de desechos al día proveniente de lo que genera la población de 22 municipios conurbados.
A principios de 2017 la Secretaría de Energía, del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de Oaxaca aseguró que se pretende construir un nuevo relleno sanitario con una inversión cercana a las 450 millones de pesos.
Hasta el momento no se ha informado, ni el lugar ni la fecha de inicio de la construcción del nuevo tiradero municipal.
El sexenio anterior
En febrero de 2016, la entonces directora de Ecología y Desarrollo Sustentable, (IEDS), Helena Iturribarría Rojas, aseguró que el gobierno de Gabino Cué, firmó un convenio con el Banco Nacional de Obras (Banobras), para obtener del Fondo Nacional de Infraestructura un crédito a fondo perdido, que permitiría la construcción y operación de un relleno sanitario tipo tiradero de basura para la zona metropolitana de la ciudad de Oaxaca.
El proyecto tendría un costo de 400 millones de pesos y se destacó que se cobraría 150 pesos por tonelada de basura que ingresara al nuevo relleno, y que el ubicado en la Villa de Zaachila se cerraría a finales del 2016. Ni el proyecto, ni el dinero de la anunciada obra se pudieron ver.
Concesionar basurero
Desde las décadas de las noventa, una de las soluciones que han buscado diferentes presidentes municipales es la de concesionar el tiradero de la Villa de Zaachila para la producción de electricidad.
Con el mandado de Javier Villacaña como presidente municipal de Oaxaca de Juárez se pretendió concesionar el relleno sanitario a una empresa extranjera para la generación de energía eléctrica, e inclusive una comisión de regidores viajó a Canadá con el objetivo de conocer la tecnología, finalmente el proyecto no prosperó.
