Oaxaca.- "Los maestros que quieren ser maestros, hasta debajo de un árbol dan clases", dijo, seria y un tanto molesta, una madre de familia e integrante del Comité de Vida Vecinal (Comvive) del fraccionamiento Montoya, donde ayer un grupo formado por tutores y un profesor se organizó para no acatar el paro magisterial.
Octavio Estrada Martínez fue uno de los 83 mil docentes que este lunes decidió no participar en el plantón que sus homólogos instalaron en el zócalo. Junto con sus 32 alumnos del sexto grado escolar, grupo B, adaptaron butacas y un pizarrón en el acceso principal de la escuela primaria Leona Vicario.
Como un día normal de actividades académicas, el profesor y sus alumnos arribaron a las 8:00 horas al plantel localizado en la calle José Antonio Gay, número 23. Para su sorpresa, sus compañeros cumplieron su amenaza y cerraron la escuela: "No nos dejaron las llaves ni para que pudiéramos entrar aunque sea al patio, por eso nos sentamos en la entrada. Nos cerraron la escuela, pero eso no impidió que hubiera clases", indicó.
Cuando los padres de familia se percataron del hecho, corrieron a sus casas por unas sillas, bancos o cubetas que sirvieran para que los niños y niñas se sentaran a recibir su lección del día.
Le "ponen el pie"
El profesor, quien es reconocido por los papáscomo una persona preocupada por el medio ambiente, denunció ser el blanco de burlas y acoso por parte de sus compañeros, desde que participó en la Evaluación de Desempeño Docente.
"Me bloquearon todas las labores que se realizaban en la escuela. Teníamos un jardín y también nos impidieron que siguiéramos trabajándolo. Me prestaban las llaves de la escuela para que cada fin de semana viniéramos a regar los árboles. Desde que hice la evaluación ya no nos dejan regarlos", precisó.
Estrada Martínez lamentó que sus compañeros de la Sección 22 no se den cuenta de que con sus acciones afectan la educación de la niñez oaxaqueña.
"Los papás y los niños dijeron que nos veíamos el lunes en la escuela y aquí estamos", sentenció.
Aunque el maestro ha trabajado durante los días que el magisterio oaxaqueño se ha ausentado de las aulas, la Secretaría de Educación Pública (SEP), a través del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), le ha descontado hasta mil pesos de su salario: "Falte o no, a mí también me quitan dinero de mi salario, así que mejor vengo a trabajar con mis niños", subrayó.
El docente, que cumple más de 30 años de servicio en las aulas, dijo que si con la labor que realiza junto a sus alumnos, sirve como ejemplo para que no se pierdan clases en todo el estado, Oaxaca será un sitio mejor para vivir, y de esta forma se estaría ayudando a mejorar la calidad de vida y de educación.
Apoyo de los vecinos
En este fraccionamiento, el profesor y los alumnos cuentan con el respaldo del Comvive y los padres de familia, hasta de quienes atienden las tiendas cercanas: "El trabajo que se ve y que realizan en las aulas se refleja en muchos aspectos de esta unidad habitacional", coincidieron.
Incluso, ante la posibilidad de que los maestros de la Sección 22 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE) desalojen al titular de grupo, el presidente del comité, Nicolás Severiano Contreras Ruiz, aseguró que los vecinos no permitirán que se dañe la integridad fisica de los alumnos ni del docente.
Para evitar cualquier riesgo, el Comvive acordó que, hasta que los maestros vuelvan a las aulas, el sexto grado grupo B de la escuela primaria Leona Vicario recibirá clases en el salón denominado La Galera, perteneciente a este fraccionamiento.
"¡Quieren clases!"
Como una forma de respaldo al maestro, ayer los padres de familia se hicieron cargo de la vigilancia y cuidado de la calle donde los alumnos recibieron clases. Llegada la hora del receso, algunas mamás compartieron los alimentos con sus hijos. Otras dos aprovecharon para pedir información sobre el aprovechamiento de sus pequeños.
La tutora, Herendira García, exhortó a las autoridades educativas a que realmente garanticen que el ciclo escolar se cumpla en su totalidad.
Relató que el día de la reunión en la que los maestros informaron a toda la escuela que se irían a paro, pidió la palabra en la asamblea; sin embargo, una profesora de nombre Mariana, no permitió que hablara.
La molesta madre acusó que el comité de padres de familia de la escuela está coludido con los profesores que prefirieron ir al plantón: "A mí lo único que me interesa es que mi hija tenga los conocimientos necesarios para continuar con sus estudios".
-¿Cuantos días van a estar dispuestos a que sus hijos reciban clases en la calle?
-Los días que sean necesarios, siempre y cuando nuestros hijos estén recibiendo la educación que ellos se merecen.
Magdalena Sánchez Cruz, otra madre de familia del sexto grado grupo B, señaló que su mayor preocupación es que los niños que se ven más afectados son los que cursan el final de su educación primaria.
"El viernes acudimos a una reunión de padres de familia donde se le solicitó a la directora que abriera la escuela, situación a la que se negó rotundamente", reiteró.
Indicó que en la escuela etiquetaron al maestro Octavio como un profesor "rebelde" que atenta contra los intereses del sindicato.
Utilizan áreas verdes
Además de la banqueta, los alumnos de sexto año utilizaron las áreas verdes que se localizan frente al inmueble escolar para realizar sus actividades recreativas que acostumbran durante el receso.
Debido a que muy cerca de la escuela se ubica un paradero de camiones del transporte urbano, los papás vigilaron en todo momento a los estudiantes.
Los números
Datos oficiales
85%
de asistencia de docentes en las escuelas
1 profesor "rebelde”
32 alumnos
