SAN NICOLÁS QUIALANA, Zimatlán, Oaxaca.- Después de trabajar como bracero en los campos agrícolas de California en las décadas de los 50 y 60, don Timoteo Reyes Castro regresó a su pueblo y decidió sembrar fresa con las enseñanzas aprendidas en los Estados Unidos, para tratar de dar una nueva historia a su familia.
Después de 30 años, como era de esperarse, hubo no solamente incredulidad sino también burlas de sus vecinos, el sueño se ha hecho más que una realidad, porque el pueblo ha cobrado notoriedad debido a la producción de este fruto de la variedad Douglas.
Herencia productiva
“Pensaban que mi papá estaba loco; decían que la fresa no se iba a dar aquí como allá (en California); que mejor siguiera sembrando maíz y frijol, pero ya son 30 años que ahí la llevamos”, afirmó el campesino Anselmo Reyes Calderón, de 50 años de edad, heredero del precursor de la siembra de fresa.
Don Timoteo, fallecido hace 20 años, apostó por la fresa con los conocimientos y la experiencia alcanzada en los campos agrícolas estadunidenses, porque deja una mayor remuneración en la comercialización que el maíz y el frijol.
“Allá aprendió la siembra y la cosecha; entonces, al regresar inició el cultivo y ya se nos quedó como una herencia familiar porque quienes nos quedamos, seguimos con la fresa”, asentó.
Tradición familiar
De esta manera, en el cultivo del fruto participan sus hermanas Flora, Socorro, Aída, Beatriz, Gema y Anselmo, así como sus hijos para conservar la tradición familiar y reducir los costos de producción.
“Todos intervenimos; lo más caro es la preparación del terreno, por eso todos participamos. También, tenemos un pequeño vivero como lote; entonces ya no necesitamos hacer una mayor inversión”, indicó.
Sin embargo, en esta temporada, la familia Reyes Calderón solamente sembró un cuarto de hectárea –dos mil 50 metros cuadrados– por algunos desacuerdos por el uso de un pozo en el pueblo.
“En otros años, hemos sembrado más (superficie), pero a veces tenemos problemas con el riego porque escasea el agua debido a la falta de coordinación en el comité del pozo”, refirió.
Dos toneladas de fresa
A pesar de esta situación, la cosecha fue benévola porque ha alcanzado hasta el momento alrededor de dos toneladas de fresa.
“La plantación se hace en agosto o septiembre, para empezar a cortar en enero, febrero, marzo y abril. Aún tenemos planta en producción y seguramente va a ser un poco más (de cosecha), agregó.
Aunque en la época de la cosecha es cuando más atención se requiere por la presencia de un gorrión, conocido como pecho colorado, y el tlacuachue, quienes pican o se comen la fruta.
“En el día es el gorrión; se espanta, pero al rato regresa y a veces no se puede controlar. Por las noches, ataca el tlacuache; entonces hay que salir de cacería. No es una gran pérdida, pero es notoria en la siembra”, asentó.
Fresa orgánica
Por la fama que alcanzó la fresa de San Nicolás Quialana, la mayoría se comercializa en un pequeño centro recreativo instalado en terrenos de su propiedad, donde también expenden algunos derivados, así como en los pueblos aledaños.
“Se vende bien, no tenemos problemas; en el terreno llegan muchas familias a comprar la fresa. Lo vendemos por canasto de tres cuartos de kilo; el precio oscila entre 35 y 40 pesos aproximadamente”, detalló.
Además, la siembra y cosecha está libre de agroquímicos porque se utilizan abonos orgánicos y control biológico para combatir las plagas.
“Es totalmente orgánica la fresa, no tenemos fertilizantes ni pesticidas. Además, no repetimos en un mismo terreno sino que tenemos la rotación de cultivo para que la planta absorba los nutrientes naturales de la tierra y no haya necesidad de fertilizar”, apuntó.
Mayores utilidades
Para su fortuna, las utilidades son mayores en comparación con la comercialización del maíz y del frijol, esencialmente por la reducción en los costos de la producción.
“El campo es difícil, pero para nosotros ya es negocio, pues se obtiene mejor beneficio económico que con el maíz, el frijol y la alfalfa. Lo que invertimos, que fue como ocho mil pesos, ya se recuperó y se empiezan a tener ganancias”, terminó.
