Luego de tres años de devastadora sequía atípica en el Istmo, la noticia de que la presa Benito Juárez, de Jalapa del Marqués, había recuperado, en ocho días de lluvia, 56% de su capacidad de almacenamiento –que es de 946.5 millones de metros cúbicos–, generó alegría desbordante a 8 mil productores agrícolas, informó Gonzalo Jiménez Morales.
El secretario de la Red Mayor del Distrito 019, de Santo Domingo Tehuantepec, dijo que mientras la presa se recupera, unos 5 mil productores estarían preparando sus parcelas en 15 días para cultivar sorgo, maíz y ajonjolí, para aprovechar la humedad que han generado las últimas precipitaciones pluviales.
Se trata de cultivos de temporal correspondientes al ciclo Primavera-Verano, que sumaria mil hectáreas de ajonjolí, 15 mil de sorgo y 5 mil de maíz, que constituyen las tres líneas de producción en la región.
"En esas superficies se estarían cosechando en octubre próximo, 8 mil, 40 mil y 10 mil toneladas de esos productos, respectivamente", agregó.
Si la presa se mantuviera en su nuevo nivel (56%) el volumen sería suficiente para iniciar a finales de octubre el cultivo de maíz, sorgo y ajonjolí en una 25 mil hectáreas de riego correspondiente al ciclo Otoño-Invierno.
Esa superficie representa un poco más del 50% de las 45 mil hectáreas que irriga la presa Benito Juárez, en beneficio de ocho mil productores.
Agregó que actualmente los precios por tonelada de sorgo, maíz y ajonjolí, alcanzan los 3 mil, 6 mil y 17 mil pesos, respectivamente.
Jiménez reconoció que si bien es cierto que las lluvias prolongadas de los últimos ocho días inundaron algunas zonas del Istmo, e incluso averiaron parcialmente la estructura del puente de Magdalena Tequisistlán, no se compara con los devastadores efectos que produjo se ausencia.
"Hoy, la lluvia nos ha devuelto la vida a los habitantes del Istmo, la región mas castigada por la sequía", dijo.
