La construcción de pozos profundos es una medida que no soluciona de fondo los problemas de la falta de abastecimiento de agua, destacó Juan José Consejo Dueñas, director del Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca (INSO).
El pasado lunes, el titular de la Comisión Estatal del Agua, Benjamín Hernández Ramírez, anunció que el gobierno estatal dispondrá de entre 18 y 20 millones sólo para el análisis y la proyección de planes maestros para la perforación de pozos profundos.
"Se trata de obras extremadamente costosas, hacer un pozo es caro, pero hacer un pozo a grandes profundidades es extremadamente caro; no tenemos en la mayoría de los casos, certidumbre de las fuentes de agua que estamos utilizando, conocemos poco lo que está debajo, pero en términos muy generales" afirmó Consejo Dueñas.
El pasado abril, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) dio a conocer que se combatiría la sequía en el Istmo de Tehuantepec, con una inversión en pozos profundos de mas de 300 millones de pesos, lo que beneficiaría a más de 600 mil habitantes.
Un mes antes, la misma Conagua dijo que se habilitarían cerca de 700 pozos profundos para el uso agrícola.
Agua de mala calidad
Al ser agua almacenada durante miles de años, contiene elementos como fierro y manganeso en abundancia, además de sales, destacó Consejo Dueñas, "además de que las aguas subterráneas profundas corresponden a un ciclo que es muy lento en la naturaleza, el proceso mediante el cual se recargan estos yacimientos de agua es muy lento, miles de años, estamos recurriendo a sacar agua fósil".
Estos problemas no sólo se presentan en el consumo humano, sino que también trae problemas con las propias bombas y con las tuberías, por lo que sacarla ni siquiera es práctico, aseguró el experto.
"Por una parte entiendo la preocupación de que hay procesos de sequías muy intensos, pero, creo que hay opciones mucho más sustentables y sensatas para tener agua. El agua profunda es una vía que es muy riesgosa y yo creo que debería ser reconsiderada muy seriamente", reconoció el director del INSO.
Presas, mala idea
Las presas de gran tamaño son una fuente de agua poco confiables, afirmó Consejo Dueñas, "con esto del cambió climático, la disponibilidad de agua superficial es posible que cambie drasticamente, es decir, los datos históricos aquí ya no nos sirven".
Además de que los costos se elevan en demasía, no sólo por la construción de la presa misma, sino por el bombeo, y la adecuación del agua para el consumo, pues al estar al aire libre no es limpia.
"Se considera que estamos tirando en las redes de agua potable entre el 40 y 50 por ciento del agua, entonces uno se pregunta si vale la pena hacer tal esfuerzo para traer medio litro de agua adicional por segundo para tirar la mitad, ¿No sería mejor reparar las redes?".
La propuesta
Como muchos otros problemas, no hay la gran solución al problema, sino hay un conjunto de medidas, reconoció el experto, en primer lugar sería conservar actuales de agua.
"En el caso de Valles Centrales es básicamente la Cordillera Norte, lo que funciona como esponjas del agua que cae, que luego se filtra y obtenemos de manera superficial, tenemos que proteger esa fuente, eso significa establecer límites del crecimiento urbano hacia esas zonas".
Otro de los puntos fundamentales para Consejo Dueñas es reparar las redes de agua potable, con lo que se obtendría hasta un 35% de agua adicional, "tenemos que captar agua de lluvia, cosa que no hacemos; tenemos que hacer eficiente el riego agrícola, que también se lleva una gran cantidad de agua, es más, se tiene registro que en el sector agrícola se utiliza el doble de agua que en el sector urbano".
