La escuela primaria “Narciso Mendoza” se convirtió en cliente de la delincuencia. Durante 2016 fue víctima de ocho robos, es decir, más de uno cada bimestre, delitos que dejaron a la institución prácticamente desmantelada. En nada cambió la situación este año, en el que ya sufrió un robo más.
Raúl López Díaz, director de este plantel, en el fraccionamiento las Palmas de la agencia municipal de San Juan Chapultepec, explicó que las pérdidas ascendieron a más de 70 mil pesos, y que, con el material que se llevaron afectan a más de 350 alumnos de educación básica.
No sólo sufren los efectos de la delincuencia, sino también padecen los estragos de la corrupción pues con los trabajos de remodelación en la institución, autoridades municipales de la anterior administración municipal, aseguraron que el presupuesto era superior al millón de pesos, pero "no pudieron gastarse más de 300 mil pesos en las obras".
Los mismos padres de familia han sido testigos e incluso victimas de asaltos a mano armada a plena luz del día en inmediaciones de la escuela”.
Robos "santos"
Raúl López Díaz detalló que los primeros robos a la escuela sucedieron en plena Semana Santa del año pasado, es decir, en los meses de marzo y abril los ladrones entraron a la escuela y sustrajeron una bomba sumergible de agua potable y cableado eléctrico ademas de la tubería de la cisterna.
En julio y agosto de 2016, previo a la clausura de ciclo escolar, los delincuentes se llevaron aparatos electrónicos entre ellos: un Blue-Ray, dos proyectores, entre otros artículos de logística.
Asíimismo, en septiembre intentaron llevarse la herramienta de trabajo de los albañiles que realizaban el mantenimiento en los sanitarios de la institución, sin embargo, el velador que la escuela contrató capturó al ratero y lo entregó a la policía municipal, pero en ese mismo mes volvieron a entrar y en esa ocasión robaron todo el material didáctico que se encontraba en una de las aulas.
El 2 de noviembre violaron los candados de otras aulas en donde sustrajeron aparatos electrónicos y rompieron las alarmas con las que contaba la escuela.
El último robo del año se registró en diciembre, cuando se llevaron despachadores de agua, botellones, entre otros artículos de cocina, y en febrero de este año nuevamente entraron y saquearon todo el material de limpieza, relató.
Abundó que en abril de 2015 robaron el aula de cómputo, la inseguridad en las calles aumentó y la presencia de jóvenes de aspecto "cholo" abundaron por las tardes.
"Por seguridad, los tutores decidieron cooperar y comprar alarmas para los salones y herrería para proteger los ventanales de cada aula así como la contratación de veladores, servicios los cuales tuvieron un costo de más de 17 mil 500 pesos”.
“Ninguna autoridad ha mostrado interés por la institución que presenta severas deficiencias y que está a merced de la delincuencia”, dijo.
